13.12.11

DESORDEN




Si el viento
deja de empujar tan fuerte
quizás
queden las cosas en su sitio.

Seguid soplando.


OSKAR MARCOS

Aquí están nuestras manos - Poema de Antonio Orihuela

Mientras veía el domingo Salvados - uno de los pocos buenos programas que se pueden ver en televisión hoy por hoy- recordé un poema de Antonio Orihuela que había leído por primera vez en Voces del extremo. Lo comparto con vosotros.

AQUÍ ESTÁN NUESTRAS MANOS

Nosotros ocupamos una finca de tres mil fanegas de tierra,
la estuvimos trabajando tres días,
como si aquello fuera nuestro,
hasta que los civiles nos echaron de allí de mala manera,
aquello me costó cinco días de cárcel,
pero la gente se volcó y me tuvieron que echar a la calle.
Eso fue en el 78.

Yo te puedo garantizar que aquí y en otras zonas de Córdoba
los trabajadores estábamos funcionando colectivamente,
sin estatutos ni nada,
la gente más joven iba a los trabajos más duros
y los más mayores a los trabajos menos fuertes,
y compartíamos el salario,
aquello era una conciencia colectiva de equidad,
de igualdad y de solidaridad,
y cuando una cosa así te invade y la ves funcionar
lo demás ya te da igual,
que te sancionen, que te encierren,
porque es tu ilusión, tu pensamiento.

A partir de ahí hubo momentos muy positivos.

En el año ochenta
se ocuparon más de cuatrocientas fincas en Andalucía.
Hubo pueblos, como Morón,
El Coronil, Osuna o Marinaleda,
que se alzaron para conseguir la tierra.

La burguesía
estaba convencida de que iba a ver reforma agraria,
muchas casas de duques, de marqueses y demás,
decían que la tierra la iban a perder,
estaban asustados,
pero entró el PSOE y no se liberó ni una fanega de tierra.

Entonces surgió el subsidio agrario,
esa fue la clave para parar este movimiento,
una limosna para que nos calláramos,
un invento del partido socialista para desmovilizar
el movimiento obrero,
para que no reclamáramos la tierra,
y el movimiento jornalero se esfumó de la noche a la mañana
y se acabó con la reforma agraria en Andalucía.

Ahora, mientras más fanegas de tierra tienen los propietarios,
mejor viven,
sin tener que preocuparse de labrarla siquiera,
tiran unas semillas allí
y justifican de que han sembrado y reciben las subvenciones,
porque se critica mucho la prestación a los jornaleros
pero no se habla de los miles de millones
que reciben los terratenientes por dejar las tierras vacías.

El PSOE subvenciona el atraso de Andalucía.

Todos los derechos que habíamos adquirido
en los últimos años del franquismo
los hemos ido perdiendo,
hasta en los últimos años del franquismo
se hizo reforma agraria,
que termina cuando entra el PSOE en el poder
y empiezan las limosnas y las mentiras.

Nosotros pedimos tierra, la reforma agraria,
para no depender de limosnas ningunas.

Nosotros pedimos la tierra
porque la tierra nunca ha sido de los terratenientes,
la tierra es de la naturaleza, ellos no la han puesto ahí

y debe ser
para los que nos preocupamos de que la tierra sea vida,

aquí están

nuestras manos

para trabajarlas.

Antonio Orihuela.
Todo el mundo está en otro lugar. Ed. Baile del Sol, 2011.