Era muy pequeño el espacio para la duda. Pequeño el espacio para dar marcha atrás. Pequeño porque lo hemos ido acotando a cada paso. Acercándonos cada vez más. Cada vez más gente.Lo habíamos logrado hace tiempo. Por eso frío. Por eso no salimos a tapar las avenidas. Porque la sociedad vasca ha cocinado a fuego lento. Con dolor y lucha y coraje y paciencia.
En el camino se han roto muchas vidas, muchos lazos. Se han volado los puentes. Nos hemos ido situando en orillas opuestas, tan cercanas como para vernos las caras, como para vernos las lágrimas. Demasiado lejanas como para escucharnos.
Se ha matado en nombre de una Tierra. Se ha matado en nombre de la Justicia. Se ha matado en nombre de la Paz. Sin que ni esta Tierra ni la Justicia ni la Paz hayan querido una sola muerte.
Tenemos la oportunidad de levantar nuevos puentes. Nuevos. Que no se parezcan a ningún otro que haya existido. Más sólidos, más de verdad, con las manos de todos para que todos queramos mantenerlos en pie. Más difíciles.
Puentes que no sabremos construir sin recordar cómo los destruimos.
1 comentarios:
mu chulo tio, pero k mu chulo.
Artekalis
Publicar un comentario en la entrada