21.9.11

Yo avalo

Vivimos en un sistema trampa. Un sistema que se ha ido haciendo a la imagen y semejanza de quienes ostentan el poder. No es esta una cuestión exclusiva de los partidos políticos, de hecho, cada vez somos más conscientes todos de que la mayoría de las cuestiones que plantean la mayoría de los partidos no responden directamente a sus intereses sino a intereses de otros. Otros que dominan, controlan y consdestruyen todo aspecto del ciudadano que esté a su alcance. Los partidos tradicionales viven practicamente arrodillados ante estos grupos de poder.

Por eso no es de extrañar que cada vez se tomen más medidas que no hacen sino reducir la capacidad de innovación y maniobra para la población. Se reduce la democracia. Interesa, a este cruel sistema, que nada cambie demasiado. Que quien proponga una nueva manera de hacer las cosas no pueda ni siquiera intentarlo, sondear oficialmente a la población. Mucho menos llevar a cabo cambios de relevancia. Es cómodo para los partidos más votados, pierdan o ganen, dejar las cosas como están. Quizás mañana pierdan cuota de poder pero, tarde o temprano, volverán a recuperarlo. Un ciclo que pretenden alargar hasta el infinito.

Y en estas estamos a muy poco tiempo de las próximas elecciones generales en España. He comprobado que no todo el mundo sabe lo que les sucede a los partidos políticos que no tienen hoy por hoy representación parlamentaria. Es un hecho injusto y antidemocrático a todas luces. Cada partido que está en esta situación, para poder tener la oportunidad de ser votado el 20 de Noviembre, tiene que presentar con antelación un número de avales no menor al 0,1% del electorado de la provincia en la que quiera presentarse. Es decir, en Bizkaia, cualquier partido que no tenga ahora mismo ningún escaño, debe presentar al menos unos 1000 avales. Y puede parecer una cantidad pequeña pero no lo es. No lo es porque, además, cada persona solo puede avalar a un partido. Y añadamos a esto lo comentado anteriormente: ¿cuántas personas saben de esta circunstancia?

Yo avalo. Avalo porque, independientemente de que finalmente vaya a votar o no a uno de estos partidos, creo en la pluralidad. Creo en que todo el mundo tenga su derecho a presentar propuestas a la ciudadanía. ¿Cómo vamos a cambiar las cosas si quien presenta ideas nuevas no tiene sitio en este sistema? Los partidos tradicionales nunca apostarán por cambios sustanciales si no sienten peligrar su hegemonía.

Avalar no significa ni asociarse, ni militar, ni votar al partido que se avala. Es solo posibilitar que ese partido se presente a las elecciones. Nada más.

Uno de estos partidos, Pirates de Catalunya, ha puesto en marcha un sistema que facilite el trámite de los avales. Se ha creado una página, yoavalo.org, en la que podemos dar nuestros datos para que, cuando llegue el momento de recoger los avales, contacten con nosotros y avalemos. Es muy sencillo. Os invito a que, vayáis a votar o no, a un partido sin representación parlamentaria, hagáis posible que estas no sean las elecciones menos democráticas en años.

Podéis difundirlo y así promover una democracia más participativa.