26.7.11

¡Indignaos! - Stéphane Hessel

Lo único que conocía del libro es que tenía mucho que ver con el movimiento popular surgido en torno al 15 de mayo. No sabía nada sobre su autor ni sobre el tipo de obra que era. A pesar de esto, tanto se ha hablado que suponía que el contenido en sí mismo del libro no me iba a sorprender.

Así ha sido. No habla de apenas nada que no se haya dicho de una u otra forma en los últimos meses a través de las asambleas y manifestaciones que se han dado en tantas ciudades.

Pero la mayor grandeza con la que, en mi opinión, cuenta el libro no es simplemente lo que en él aparece escrito sino que añadido a esto debemos valorar notablemente de quién han salido tales palabras. Porque apenas existen mensajes que no vengan condicionados por el emisor. Pero no siempre sucede que este condicionamiento inevitable no haga sino acrecentar el mensaje en sí mismo; su valor, su sentido, su condición.


Stéphane Hessel fue miembro de la Resistencia francesa en la 2ª Guerra Mundial, evitó su ejecución in extremis y siempre ha estado, a pesar de sus altas responsabilidades diplomáticas, comprometido con causas que no siempre eran el camino más cómodo.

Hessel invita a desobedecer a quien pretende que nadie se salga del redil, a ser ovejas descarriadas a los ojos de los grandes grupos financieros, que a veces son bancos y otras veces bancos con nombres de Estados. Y, en todo momento, aboga por hacerlo de forma pacífica. "Hay que comprender que la violencia da la espalda a la esperanza. Hay que dotar a la esperanza de confianza, la confianza en la noviolencia."

Utiliza un lenguaje sencillo, y es lógico. No hace falta enredarse en tecnicismos económicos o políticos para comprender que hay muchas razones para indignarse en este universo repleto de sociedades injustas. Se lee del tirón, en esa media hora que no te sobra pero que podrías enriquecer más.

Animo a leer este libro a quienes hayan entendido que por algo se habrá levantado tanta gente a protestar pero, sobre todo, a quien no lo comprenda, a quien le haya dado igual, a quien crea que no hay nada que hacer y a quien le importe un bledo si hay algo que hacer o no.

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