Algún día nos quedaremos
sin habitaciones secretas,
sin rincones solitarios que solo
nuestras manos temblorosas conocen.
No habrá lugar al que huir
en noches confusas y suicidas,
no existirán las cuatro paredes
que se prometan mudas para siempre.
Todas las palabras prohibidas
que nos repetimos a los ojos
y que nunca son para nadie
serán para todos
y dejarán de ser prohibidas
y ya no serán nunca más.
Y será imposible lo imposible
siempre.
OSKAR MARCOS. Poema inédito
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada