17.5.11

Todo podría cambiar

Y para eso haría falta algo más que sentarse en las plazas. Pero es un paso.

La juventud adormecida, conformista y conformada, ignorante o inapetente de información, cansada o siempre descansando, insolidaria,...existe. Pero hay otra bien distinta que está comprometida con la realidad que la rodea y capaz, como estamos viendo, de despertar de una vez a quienes no veían más allá de sus narices. Son pequeños pasos, seguramente faltos de coordinación, de estructuras capaces, incluso faltos de metas concretas. Pero son pasos que parecen querer avanzar a algo diferente. A un lugar distinto al que nos encierra.

Es una esperanza viva la que emerge en esas plazas, en esas asambleas y hasta en las cargas policiales sufridas. Lo importante ahora es que no decaiga, que se haga presente después del 22 de mayo, que no muera con el resultado electoral o con próxima nueva ley que cercene los derechos sociales que todo ser humano ha de tener y retener.

Nos toca cambiar el papel del mundo, nos toca dejar de ser espectadores.

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