21.3.11

LA COCINA DE MI ABUELA


Las cocinas desfloradas
por abuelas de vocación
un extractor de humo
que apaga el mojar
de esta tierra.
Qué impertinente este tiempo
de reverencias
a la supervivencia que no se regaló.
Los abuelos
llenos de misterios que no verán la luz,
hay cosas que mejor no se dicen
por miedo a que se vuelvan
conjuro o invocación involuntaria.
Las tardes consumidas
entre minutos idénticos
y la nostalgia que siempre
mira de reojo lo que fuimos
con resignación.

OSKAR MARCOS

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