25.12.10

Mañana en la batalla piensa en mí - Javier Marías

Tras leer Tu rostro mañana y Corazón tan blanco con Mañana en la batalla piensa en mí ya son tres (o cinco ya que la mencionada en primer lugar es trilogía) las novelas de Javier Marías que he leído. Y al terminar esta última vuelvo a tener la misma necesidad que tuve las veces anteriores, leerle más. Descubrirle más.

Cualquier pasaje cotidiano es excusa para enumerar situaciones, realidades, visiones o sentimientos con los que cualquier persona que haya vivido más o menos, y al decir vivido me refiero al hecho de vivir algo y no solo vivir como existir, puede sentirse reflejada, o puede ver reflejado al otro según las circunstancias.

Finalmente no siempre la historia que relata es lo más importante en sus novelas, va más allá, quizás no sea tan inquietante siempre lo sucedido sino como sucede o como él cuenta que sucede. Os recomiendo sin duda esta novela.

Extaído de su página web:

Como sucede en las últimas novelas de Javier Marías, la primera frase ya dice mucho, quizá demasiado: "Nadie piensa nunca que pueda ir a encontrarse con una muerta entre los brazos y que ya no verá más su rostro cuyo nombre recuerda". 

Esto es lo que le ocurre al narrador de su nueva y extraordinaria novela. Víctor Francés es guionista de televisión y "negro" o "escritor fantasma", encargado de redactar los discursos de los hombres importantes e ignorantes. Divorciado recientemente, es invitado a cenar a su casa por Márta Téllez, mujer casada cuyo marido está de viaje en Londres y madre de un niño de casi dos años. Tras la cena galante, el hombre y la mujer pasan al dormitorio, donde, "aún medio vestidos y medio desvestidos", Marta Téllez empieza a sentirse mal hasta que agoniza y muere en una escena sobrecogedora. Esa infidelidad no consumada se convierte así en una especie de "encantamiento", con problemas bien reales e inmediatos: qué hacer con el cadáver, avisar o no avisar, qué hacer respecto al marido, qué hacer con el niño dormido, qué diferencia hay entre la vida y la muerte. Víctor Francés tomará pronto sus decisiones, o más bien no las tomará y se irá dejando llevar por sus pasos, inofensivos unas veces y otras envenenados. Conocerá a la familia de su muerta, al padre, Téllez, viejo académico y cortesano; al marido, Deán, con su capacidad de comprensión y de inclemencia infinitas; a la hermana menor, Luisa, a quien seguirá sin propósito. Y se irá poniendo en situación de contar su secreto a quienes no debe. En un Madrid invernal y nocturno, dominado por la niebla o por las tormentas como una isla sitiada, el narrador se convertirá en una sombra que no quiere ni busca nada y, sin embargo, va encontrando: al Unico, para quien deberá escribir un discurso, en una hilarante escena palaciega; a su amigo Ruibérriz de Torres, aficionado al hipódromo y que lleva pintada en la cara su esencia de sinvergüenza; a la puta Victoria de otra larga noche de su pasado en la que confundió su rostro con otro nombre. Y entretanto una maldición va resonando: "Mañana en la batalla piensa en mí, y caiga tu espada sin filo: desespera y muere". 

Una vez más, la escritura asombrosa de Javier Marías sume al lector en un hechizo del que no querrá salir. Con aún mayor fuerza que en sus anteriores éxitos, Todas las almas y Corazón tan blanco, el autor logra una intensa narración sobre algunos asuntos que nos atañen a todos: sobre el ocultamiento, sobre los hechos y las intenciones, sobre el actuar sin saber, sobre la voluntad que casi nunca se cumple, sobre la negación de las personas que una vez quisimos, sobre el olvido que hace de todo "viaje hacia su difuminación lentamente", sobre la indecisión, sobre la despedida y finalmente sobre el engaño, que quizá "es nuestra condición natural, y en realidad no debería dolernos tanto".

1 comentario:

Luis Miguel dijo...

Debo haber "vendido" más de cincuenta ejemplares de esta novela. La he recomendado y obsequiado a amigos y familiares. Tal vez algún día pida una comisión al autor.....
Hace ya años que escribí a Javier Marías agradeciéndole el que me hubiera provocado de nuevo la necesidad de leer. Me respondió dedicándome una de sus novelas que guardo a buen recaudo.
He leído "Mañana en la batalla piensa en mí" varias veces y cada una de ellas, me supone un nuevo hallazgo. Me siento absolutamente identificado con su forma de contar, de narrar....Esa permanente posibilidad de tomar una decisión desacertada, las consecuencias que ello acarrea en otras personas y en uno mismo.....
Sin duda una novela que hay que leer.
Gracias por sus novelas, Sr. Marías.
lmrg,. GRANADA.-