22.10.10

El alcalde de Valladolid

Uno ya no sabe qué pensar cuando una persona que está donde está porque otras personas la han elegido, muestra lo peor de sí mismo, a todas esas personas y las demás, y se queda tan ancho. Y a veces, según la posición de cada cual, el perdón no vale.

Pedir perdón es algo que puede resultar difícil y que, al fin y al cabo, es una manera de mostrar que uno ha cometido un error. Pero solamente tiene sentido si se hace de verdad, sintiéndolo, dejando de asumir como algo correcto lo que se ha hecho, dicho o pensado. Si se hace de cara a la galería no es perdón lo que se pide. Lo que se solicita en tal caso es que la gente lo deje pasar y lo olvide.

Pero incluso cuando se pide perdón de manera sincera, las consecuencias son legítimas. Porque cada uno está en el lugar que está con la ocupación que le toca. Y a veces, nuestros actos, por mucho que sean perdonados, requieren que paguemos por ello. Eso hay personas que no lo quieren saber. Eso el PP no quiere saberlo. Pero lo saben.

2 comentarios:

Rayo dijo...

La verdad, no creo que Leire Pajín sea la persona más indicada para el Ministerio de Sanidad. Pero hay formas y formas de decir las cosas, y caer en el insulto es bastante propio de gente que no tiene otros argumentos.

Debería pedir perdón? pues claro, y además dimitir.

Oskar dijo...

A mí hasta ahora no es una política que me guste especialmente. De hecho su manera de expresarse cuando sale algún mitin en la tele no me parece la mejor. Pero esto son apreciaciones a su manera de ejercer su trabajo.

Lo del alcalde de Valladolid es para que se le impidiera directamente no poder ocupar ningún cargo público nunca más.