10.2.10

67 años

Quizás, si los que más dinero ganan apoquinasen a las arcas comunes una cantidad de dinero suficiente para que los que menos tienen no se las vieran y se las desearan para sobrevivir, no haría falta que mantengan a las personas trabajando hasta los 67 años.

Si el dinero que se deja de recaudar para no alterar el orden establecido estuviera en condiciones de repartirse para el bien común no sería necesario hacer malabares para poder otorgar míseras pensiones a quienes han trabajado ya suficiente.

Y, por supuesto, si el dinero que ya se recauda se gestionase con el objetivo de lograr sociedades más igualitarias…

1 comentario:

Arruillo dijo...

...estaríamos hablando de una sociedad imaginaria, en la que nos gustaría vivir.
El dinero pone tanta tierra de por medio, que las posturas son irreconciliables. Poderoso caballero, ya lo dijo Quevedo, pero bueno, torres más altas han caído, no hay que desesperar.
Un saludo