7.12.09

Centros comerciales infantiles

Últimamente paso demasiadas horas en centros comerciales debido a la necesidad de amueblar el piso que estrenaré el próximo enero. A parte de deciros que empiezo a aborrecer de manera brutal todo el alboroto que se monta en dichos lugares, quiero destacar una cuestión que no termino de comprender.

Podéis hacer la prueba. Siempre que os acerquéis por uno de esos sitios veréis como parece un parque infantil. Hay infinidad de niños. Algunos más pequeños que otros. Hoy he visto incluso un bebé en Ikea. No entiendo cómo una tarde en familia se puede plantear de esa manera. Comprendo que todos tenemos la necesidad de acudir a hacer las compras pertinentes pero, lo que no alcanzo a asimilar, es que las dos o tres horas que pasamos allí se las hagamos tragar a los críos. Es una vergüenza.

1 comentario:

Arruillo dijo...

Lo malo de este asunto es que por regla general a los crios les gusta, porque hay infinidad de cosas en que entretenerse y ¡no me cabe duda! ahí está la trampa de cara al consumismo. Desde pequeñitos metidos en esa vorágine que son los grandes espacios para que vayan aprendiendo que fácil es coger algo de las estanterías, además como luego paga mamá o papá, que por cierto lo hacen sin dinero: tan sólo utilizan esa cosa de plástico duro que hace "pi.pi" y listo.
Así andamos.
Que te vaya bien
Un saludo