30.6.09

Premonición

Hoy es 30 de Junio de 2009. En Honduras los militares han dado un golpe de estado.

Mañana será 1 de Julio de 2009 y habrás asesinatos en miles de lugares del mundo.

Pasado mañana será 2 de Julio de 2009 y gente morirá de hambre.

Dentro de 10 años será 30 de Junio de 2019. Punto.

Aquí, lejos.

Siempre existe una balanza, más tarde o más temprano se va inclinando descaradamente hacia algún lado. Nosotros colocamos pesos sobre ambos de manera casi inconsciente. O, mejor dicho, siendo muy conscientes de la forma del peso pero no de su valor y aún menos de dónde lo hacemos.

Sucede, en ocasiones, que vemos con total nitidez lo que sucede, qué extremo ganará y, a veces, puede ser tarde para cambiarlo. Pero no siempre. Ese es el preciso momento en el que deberíamos tomar las riendas. Elegir.

Elegir es difícil. Sobre todo si uno sabe de la importancia de la elección. Pero debes hacerlo. Hay que hacerlo. De lo contrario,caerás a lo más profundo de un lugar que puede no ser el que deseas.

Tu mano.

20.6.09

ETA NO. ASKATASUNA

Se han quedado sin sitio. Sus vidas carecen ya de sentido. Están destinados a la extinción, que será más dura cuanto más la rehuyan. Pudrirse en sus propios vómitos es el único futuro que les espera. Y lo saben. Y tienen miedo. Y yo estaré aquí para verlo.

Con una sonrisa.

11.6.09

¿A Europa? Sí, mire, al fondo a la derecha.

No ilusiona la izquierda. ¿Existe la izquierda? Quiero creer que sí. Aunque eso no signifique que sepa dónde está. Si lo supiera quizás hubiera votado el pasado domingo. Buscarla la busco siempre, pero los medios habituales parece que no lo ponen fácil. Ahí ya no suena nada  de eso. Solamente veo dos partidos políticos y ninguno lo identifico con lo que busco. “¿Dónde están mis amigos?” se preguntaba Extremoduro. Eso mismo me pregunto yo que no encuentro los que vayan a contar lo que yo pienso allí en las Europas. Pero, o todo el mundo piensa distinto a mí, que no lo pondré en duda a estas alturas, o nadie encuentra nada. Nada al lado humano de la política me refiero. Al otro lado, allí donde están las nosecuántas horas semanales de trabajo, la expulsión sin remilgos del inmigrante o las fiestas privadas llenas de botox y menores, hay mucho, tienen de todo.

Ni la socialdemocracia aguanta el tirón. Europa, como todo, también es y será de los bancos. Los del dinero y los que otros necesitan para sentarse los lunes al sol. Qué poca vergüenza se necesita para menear el mundo al tun tun y cuánta fuerza para ponerlo en su sitio.

Al fondo a la derecha, sí, en el mismo lugar donde usted caga.

Gracias David

El genial David González publica un poema que le regalé el otro día a raíz de un acontecimiento suyo en el INEM. Me recordó algo que me sucedió el pasado verano en Llanes y de lo cual había escrito lo que podéis leer aquí.

Los polos opuestos

Es falso. Me dan igual mis estudios que lo verifican. Los polos opuestos a veces ni siquiera saben de la existencia del otro así que como para atraerse. Ayer vi dos reportajes. El primero en La Primera. “¿Los ricos también lloran?” tenía por título y, no hay duda, ganas de llorar todas las del mundo al verlo. Gente viviendo en la opulencia hasta unos límites insospechables. Chavales de mi edad que pasan por este mundo con un concepto de la vida que no puedo ni siquiera reproducir con palabras. A todo tren. O a todo helicóptero, yate o lo que se les antojase. Una barbaridad. Una ordinariez como decía una mujer insustancial del reportaje. Ella lo decía porque le preguntaron no sé si cuántos armarios tenía o en qué trabajaba. En fin, que no respondió a la segunda pregunta y ante la primera dijo que ella para esas funciones tenía habitaciones. En fin. Pero lo peor no fue eso. Vino a decir que, con todo esto de la crisis, lo peor peor peor de todo no son las personas que pasan dificultades severas. Al fin y al cabo están acostumbradas decía. Lo peor peor peor era que algunos amigos suyos acostumbrados a la vida requeteacomodada ahora tenían que apretarse el cinturón. Sentí odio, sí, sin medias tintas, mea culpa, he pecado y todo eso. Pero sentí muchas ganas de que le pasara algo malo. Y digo en serio que no es un sentimiento del que me sienta orgulloso.

 

En el otro reportaje, en la ETB 2, el polo opuesto. El que seguramente sí sepa del primer polo, y puede que hasta le atraiga. Pero no viceversa. Personas viviendo en la calle. Vale, sí, lo de siempre, lo sabemos, lo conocemos, cierto es. Pero no por ello es menos triste, desesperante, descorazonador. Un contraste brutal. Amargura absoluta.

 

Y luego,en las noticias, esto, que seguramente habrán leído, visto u oído.

Estoy asqueado.