31.3.09

El preacuerdo

No sé si ya habrán escuchado o leído que en Euskadi va a gobernar un señor que no es jesuita ni de derechas ni nacionalista. Vamos, que no es del PNV. Estén tranquilos que parece que, de momento, el mundo no se ha parado.


Ahora bien, agárrense los machos porque además de lo comentado en el párrafo anterior aquí va otra gorda. Ese señor que he dicho antes va a gobernar gracias al apoyo de un partido que podría poner de presidenta del Parlamento Vasco a una mujer del Opus Dei, un partido de derechas y un partido claramente nacionalista español.


Y estos dos han firmado un acuerdo mediante el cual quieren asegurar que el acuerdo sea duradero. Ahora escucharán opiniones encontradas. Los que se van ya vienen diciendo que esto acabará con todo lo que huele a vasco, a pesar de que los firmantes son vascos. Los que llegan dirán que no supone la creación de un frente, a pesar de que los firmantes son los dos partidos constitucionalistas más importantes.

Pues bien, como lo mejor, aunque lo menos habitual, es que cada uno se informe y saque conclusiones por su cuenta, les dejo el archivo del preacuerdo político alcanzado entre PP y PSE. Les recomiendo que lo lean. Aquí.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Ehmmmm Oskar.
Utilizar la religión de una persona como argumento es lamentable, qué más da que sean Jesuitas, del Opus, qué pasa que es ilegal, es malo de por sí.

Oskar dijo...

No he dicho que sea malo. Simplemente me parece reseñable con quién pacta el PSE por el hecho de ser el PSE. Mi intención es remarcar el hecho insólito y curioso de este pacto. Además lo que he escrito no es argumento de nada, no estoy dando mi opinión, no he dicho que me parezca mal o bien la elección de esta mujer. De hecho, si algún fallo veo en la persona elegida es que desconoce una de las lenguas oficiales de la comunidad autónoma y creo que, para ese cargo, sería mejor que fuera bilingüe.

Anónimo dijo...

Repito que no me parece reseñable la religión de una persona en política.
Decir que X es del opus me parece tan irrelevante como decir que Y es masón.

Manu dijo...

A mí la religión sí me parece reseñable, porque conlleva una ideología, que conlleva una práctica política, y con esto no digo que en este caso concreto sea reseñable, pero por ejemplo no quisiera para mí una consejera de sanidad o de servicios sociales contraria al uso del preservativo.
Si me voy a otras latitudes, a mí me influye mucho a la hora de considerar a una persona, por ejemplo, el saber que niega la teoría de la evolución de Darwin, como era el caso de Sarah Palin.
Sin más, que este debate se desvía del post.

Iñigo dijo...

Completamente de acuerdo contigo Manu, y más pensando en la formación y trayectoria religiosa de Arantza Quiroga y la inmensa mayoría de los políticos del PP. Es evidente que les impediría hacer una política social, sanitaria y educacional, entre otras cosas, acorde a los tiempos en que vivimos. En qué cabeza cabe, por ejemplo, que el uso del preservativo no tiene otro efecto que el anticonceptivo. El uso preventivo del preservativo está fuera de toda duda. Ayuda enormemente a no contraer y extender enfermedades de contacto sexual, alguna de ellas tan solo embarazosas, pero otras muy graves.

Por mucho que quieran promover la abstinencia, esta es antinatura. Cuando dos personas del mismo o distinto sexo se quieren o se gustan, necesitan del placer intelectual y afectivo, pero en muchísimos casos también requieren del placer físico para complementar al resto de placeres.
No soy ni biólogo ni zoólogo, pero no tengo ninguna duda de que este comportamiento no es exclusivo del ser humano. En el reino animal seguro que sucede lo mismo.

Ya se que se puede pensar que otras generaciones, y en situaciones mucho más penosas y críticas, las familias eran muy numerosas. En la actualidad, en nuestra forma de vida materialista y consumista, en la que ambos miembros de la pareja necesitan trabajar para poder mantener una familia con dos hijos y el ritmo de vida acostumbrado, y mientras esto no cambie, no puedo dejar de pensar que los métodos anticonceptivos son la única salvación para la mayoría de las familias, es decir, para las que no disponen de rentas y patrimonio suficientes, como para procrear una prole de hijos que a más de una familia no acomodada le gustaría poder tener.

Allá cada uno con sus ideales o religiones, se merecen todo mi respeto. Pero, también pienso que el ser humano en su inmensa mayoría, por fortuna, es racional, y por lo tanto, libre de poder elegir su forma de vida siempre que no incurra en la ilegalidad.