22.9.08

Recordadlo bien de Vicente Pozanco

La bala es enemiga de la letra
pero también la letra de la bala.
Y el que dispara sabe que sus muertes
serán escritas palabra por palabra.
Le nacerá el infierno entre las manos
hecho de su recuerdo y mi memoria
esa letal memoria que es de todos
y que sentencia siempre con palabras.
Nuestra letra sentencia y ajusticia
y en cambio vuestras balas solo matan.

2 comentarios:

Leithient dijo...

Este poema para mí no viene de nuevo. Me encanta, la sentencia —valga la redundancia— final es de esas verdades que dan ganas de escupirle a cierta gentuza a la cara.

Oskar dijo...

Efectivamente, es que es así. Pedazo de poema.