27.7.08

13 años

Confío en que la inmensa mayoría de las personas que ingresan en prisión lo hacen porque se ha aplicado correctamente la ley. Aún así me estremece que de, por ejemplo, doscientas mil personas, tan sólo una pueda llegar a entrar en la cárcel por delitos que no haya cometido.

Entiendo que las leyes son aplicadas por seres humanos y que, por lo tanto, la posibilidad de errar existe siempre. Esto sin embargo no puede hacernos pasar de puntillas por un hecho tan lamentable como el recientemente ocurrido. Mejor dicho, como el ocurrido hace más de una década cuando a Rafael Ricardi le condenaron por violar a una mujer siendo este hecho falso.

Me pregunto hasta qué punto está el estado de derecho preparado para hacer frente a una cuestión así. Veo muy improbable que nada de lo que haga el sistema pueda llegar a compensar trece años de encierro que no merecía. Por mucho que se haga nadie devolverá a esta persona tanta vida perdida al igual que suele suceder con la víctima de algún crimen.

He pensado mucho en los últimos días sobre esta noticia, sobre esta persona, y la verdad es que me parece el calibre del fallo es incalculable. Es horroroso pensar en lo que ha podido vivir y en cómo pueda resultar su vida de ahora en adelante.

No es cuestión de que el Poder Judicial haya sido injusto, que sí, pero sobre todo ha actuado en contra de la ley. Un tanto contradictorio en mi opinión.

No hay comentarios: