29.4.08

La parte por el todo

En este pueblo todo está enrarecido siempre. Cada gesto político que se hace está mirado con lupa y cada movimiento es catalogado como un claro posicionamiento a favor o en contra de la violencia, el nacionalismo, la Constitución o lo que sea.

Se extrapola cada palabra a un todo integral. Es como si decir La Mancha en un artículo sea incurrir en plagio de El Quijote. Con todo este revuelo de las mociones éticas o como se quieran llamar se están afilando las navajas en los medios de comunicación y en los partidos políticos. Ezker Batua muestra, y dale Perico al torno, sus diferencias internas con todos los focos a pleno rendimiento. También sus discrepancias con su colega o socia o amiga o novia Izquierda Unida. Algunos acusan a los concejales disidentes de amigos de ETA, una exageración supongo yo.

No estamos acostumbrados a las discrepancias dentro de los grupos que se suponen unidos. Ni en política ni en nada. Esta manera de entender las cosas nos hace ver como fuerte a aquel que tiene una sola voz y como débil al que juega con la pluralidad.

Reconozco que a mí también se me hace muy extraña la postura de la izquierda federalista en Mondragón. Veo que en su discurso tienen razones de peso para su decisión pero también me pregunto hasta qué punto son suficientes. Todo acaba basándose en una coherencia política que solemos pedir a los partidos pero, tratándose de EB, me parece a mí que en otras batallas más importantes y, sobre todo, más ideológicas, se pasan más por el forro el proyecto político para decir que sí a cosas que nadie entiende.

Otra cosa es que cómo se nos vendan las cosas. En los periódicos solamente nos cuentan quién a votado qué pero apenas encontramos los razonamientos para lo que se hace. Quizás el PSE también podía haber hecho algo más para encontrar consensos, no lo sé. A veces parece que los socialistas quieren aprovechar la situación para amarrar un poder que la gente no le ha querido dar.

Por eso no tengo una postura clara respecto a estas actitudes pero sí quiero pensar que quienes mejor conocen la política de los pueblos deben ser las asambleas locales. Al fin y al cabo son los que hacen la política allí. Aún así me sigo cuestionando si el precio que se debe pagar es tan alto como para dejar que unos defensores, esto para mí es indudable a estas alturas, del asesinato sigan dirigiendo las políticas municipales de los ciudadanos.

2 comentarios:

Manu dijo...

Ando con las mismas dudas que tú, lo has expresado muy bien, pero como sí tengo clarísimo que el ámbito de decisión es la asamblea local, pues les saco la cara donde sea. Además de eso se están vertiendo muchas difamaciones sobre su decisión, ni es por miedo ni por tocar los cojones en lo interno. Es por política pura y dura.
En cualquier caso me alegro de encontrar un poco de racionalidad y respeto, aunque con reticencias comprensibles, en alguien como tu.
En cuanto a que no se ha sido tan purista a la hora de ceder en otras decisiones, esto radica en la diferencia de las personas que tomaban esas decisiones, y lo que impulsa o motiva a cada uno en sus posicionamientos. Hasta aquí puedo leer.
Un abrazo

Oskar dijo...

Leer tus últimas entradas es lo que me ha llevado, y ayudado, a escribir esta. Recomiendo a la peñita a que se pase por el blog de Manu para enterarse más de la movida.

Mucho ánimo Manu que sé que algunos lo estáis haciendo lo mejor posible. Todo esto (y no hablo de lo de Mondragón) tiene arreglo, ojalá la gente sea todo lo valiente (y sigo sin hablar de Mondragón) que hace falta para que las cosas salgan bien.

Un abrazo majo.