12.1.08

Muere el poeta Ángel González

La tristeza que a veces sirve de inspiración también puede resultar el obstáculo insalvable que nos impide dar forma material a lo que deseamos trasmitir. Tarde descubrí a Ángel González pero a tiempo de sentir hoy su marcha.

No es la pena frívola del personaje idolatrado, pues no es el caso: es la pena sentida de perder a un encantador de palabras. Ya no brotarán más versos de sus manos o cicatrices y resulta triste para mí.

Que no descanse (ni siquiera en paz), que siga escribiendo.

IGUAL QUE SI NUNCA de Ángel González

¿Es algo más que el día lo que muere esta tarde?

El viento

¿qué se lleva,

qué aroma arrebata?

Desatadas de golpe, las hojas de los árboles

ciegas van por el cielo.

Pájaros altos cruzan, se adelantan

a la luz que los guía.

Sombría claridad

será ya en otra parte

-por un instante sólo-

madrugada.


Con banderas de humo alguien me advierte:


-Míralo todo bien;

eso que pasa

no volverá jamás

y es ya igual que si nunca hubiese sido


efímera materia de tu vida.

3 comentarios:

Hontza dijo...

Te dejo un enlace de un amigo bloguero que también habla sobre la muerte de Angel Gonzalez y que habitualmente escribe sobre literatura, por si te interesa: http://rafa-almazan.blogspot.com/2008/01/se-fue-ngel-gonzlez.html

Leithient dijo...

Joder, sabía que tú le dedicarías también algunas palabras. Se ha ido un maestro.

Oskar dijo...

Gracias Pablo, apuntando blog nuevo. ;-)