22.10.07

Juan Antonio Cebrián ha muerto

Anoche me derrumbé al conocer la triste e inesperada noticia. Al principio no parecía real, suele suceder si nadie espera tan fatal desenlace que ha carecido de nudo previo. Pero sí, Juan Antonio Cebrián ha muerto.

Este hombre era (cuesta conjugar en pretérito) seguramente el mejor comunicador que haya pasado por la radio reciente, a juzgar por lo que se dice (también antes del final) y por mi propia experiencia como oyente. Anoche, como tantas otras, sabía que su cálida voz me atraparía hasta altas horas de la madrugada para navegar hacia cualquier rumbo de La Rosa de los Vientos, sabía que de nuevo tendría un lunes ojeroso. Lo que no sabía es que sería una noche de lágrimas.

Supe de la fatalidad minutos antes de que el programa tuviera que empezar pero sucedió el sábado. Por ello sus compañeros tuvieron la oportunidad de al día siguiente, ayer, rendirle un más que merecido y, ante todo, emocionante homenaje en su mismo programa. La Rosa de los Vientos es la emisión de radio más escuchada en todo el mundo en castellano. Desgraciadamente los estudios de audiencias no contemplan las descargas por Internet, por eso no reflejan los cientos de miles de seguidores que escuchaban en todo el mundo un programa de culto que “Cebri” creó. También en la red fue pionero, La Rosa de los Vientos, siempre en Onda Cero, recibió el primer e-mail enviado a un programa de radio y siempre ha estado y está en los primeros puestos de descargas de Podcasts.

Un hombre de bastísima cultura, parecía imposible que pudiera tener tal magnitud de conocimiento a sus cuarenta y un años. El hombre dato se autodenominaba en ocasiones. Nadie como él para demostrar al mundo que aprender puede ser la aventura más fantástica. Humanista, humanísimo. El mismo Renacimiento en el siglo XXI. Comprometido con una Tierra que amaba y por la que dedicaba horas y horas de información para que no dejase de ser Azul y Verde. Él nos demostró que se puede conocer la Historia sintiéndola como si estuvieras en esa época, en ese lugar. Con sus libros, con su voz, con su carisma. Cada una de las secciones de este gran programa de divulgación era ejemplo de que se puede hacer una radio diferente con temas diferentes y en un tono diferente. Su sentido del humor estaba presente de tal manera que su estilo de hacer reír era inconfundible para todos los que estábamos con él desde nuestra casa. Su ansia por que quien escucha aprenda le hacía grande, le hizo un Maestro.

Es tarea imposible intentar mostrar cuán grande es la pérdida del mejor comunicador del mejor programa. Hay un abismo entre contar las cosas o que te las cuenten y vivirlas directamente. Nunca le he visto en persona, nunca he hablado con él, y sin embargo siento que alguien cercano se ha ido. Me ha enseñado tanto.

Afortunadamente no es tarde para descubrir a Amenophis IV, afortunadamente todo o casi todo está recogido, grabado, y aún hoy y para siempre podremos acudir a su voz y a su inteligencia, a su particular manera de abrirnos los ojos ante todos los mundos imaginables.

Este es mi humilde homenaje desde mi humilde rincón. Un abrazo imposible a Silvia y Alejandro.

Hasta siempre Cebrián.

¡FUERZA Y HONOR!

Homenajes de algunos de sus compañeros:

Martín Expósito

Bruno Cardeñosa

Carlos Canales

Ángel Gonzalo




Lista de enlaces relacionados con el programa donde podrás encontrar todos los archivos de audio habidos y por haber.

1 comentario:

Sun dijo...

Sí, sinceramente es una gran pérdida, yo siempre que podía lo escuchaba. Es una pena que gente que nos aporta tanto nos deje.
Besos