24.9.07

¿Es válida la desobediencia civil?

Yo respondo que sí. Pero como casi todas las respuestas ésta también esta sujeta a matices. En mi opinión no siempre es una opción que tenga sentido tomar. Existen situaciones en las que, teniendo en cuenta lo poquito que contamos muchas veces los ciudadanos, es la única vía que nos queda para hacernos oír aunque sea con un silencio activo.

El ejemplo más claro que encuentro para defender en cierta manera la desobediencia como medio para conquistar derechos lo encuentro en la extinta obligación a cumplir un servicio para un ejército. En aquellos tiempos sin duda todas aquellas personas que se jugaron el pasar entre rejas un tiempo por no querer coger un arma fueron valientes que estaban haciendo un favor al resto de la ciudadanía. Es innegable que si al final se abolió la obligación a ir a la mili fue porque una mayoría aplastante era lo que deseaba y que unos pocos (si comparamos con los que salimos beneficiados) recogieron ese sentir popular y lo llevaron directamente a la práctica negándose en rotundo a obedecer.

Pero como he dicho al principio dudo mucho que siempre vaya a resultar positivo dicha actitud. Todo esto lo comento por las recientes declaraciones de Begoña Errazti animando a desobedecer si el gobierno central no se pliega a sus exigencias. En este caso estamos hablando de un planteamiento, el de que los ciudadanos vascos decidamos lo que queremos ser, que no es compartido por una mayoría tan amplia. No sólo eso sino que si tenemos en cuenta a todos los afectados por este planteamiento, que no somos sólo los vascos, el porcentaje de favorables a tal derecho se reduce notablemente. El que yo me posicione a favor de la cuestión no me impide mirar con perspectiva suficiente el asunto. Y esta es una de las razones por las que me parece que la cabeza de Eusko Alkartasuna mete la pata , una vez más, dando buena cuenta de que no es ni de lejos la mejor líder que pueden tener los escindidos del PNV.

Además es innegable que las consecuencias políticas de esta manera de actuar serían contraproducentes para tal menester. Es una cuestión complicada que si se llega a conseguir será por mutuo acuerdo entre las partes que en este momento pueden estar enfrentadas. Una radicalidad en este tema aumentaría el lodazal actual. Si en asuntos donde existen posturas tan antagónicas y con cierto equilibrio de fuerzas encontramos en la desobediencia la solución lo único que se conseguirá será inflar el problema.

Por otra parte estas declaraciones son una traición al gobierno del que su partido forma parte. Éste gobierno está sustentado en ciertos puntos en común por parte de los tres socios y a mí entender el uso de los cauces legales actuales para lograr cualquier meta es uno de ellos. Las reacciones no se han hecho esperar y como podréis ver hay toques de atención de socios de gobierno, y por supuesto de la sucursal del gobierno en Euskadi y cómo no, de los que siempre son oposición de todo.

La cantidad de veces que Errazti pronuncia la palabra "patriota" en su discurso de Portugalete dice mucho de la postura que ha tomado tras unas elecciones claramente negativas para sus intereses. Sé que a veces puedo ser algo repetitivo pero aseguro sin miedo a equivocarme que conceptos como “patriota” no van a ser los que nos lleven a una sociedad igualitaria, justa y pacífica.

1 comentario:

Juan Fran dijo...

La desobedencia civil a título individual siempre es sana. Seas del PNV o creas en lo que creas.