11.6.07

No podemos educar en nada que no vivamos

Nueva aportación a Goitibera Aldizkaria. Esta vez una entrevista sobre nutrición:

Toni Lodeiro es profesor de talleres de consumo y alimentación en la asociación Sumendi. Esta asociación lleva 22 años trabajando por la autogestión de la salud, por una manera de entender la salud basada en la responsabilidad propia.

Actualmente se ve la salud como algo de lo que nos despreocupamos y cuando nos encontramos mal vamos al médico a que nos lo solucione. Pero en Sumendi se entiende la salud de manera diferente: “consiste en preocuparse de uno mismo intentando cuidarte y curarte de las maneras más saludables, menos agresivas, vale más descansar bien, hacer ejercicio y comer razonablemente bien que luego medicarse cuando surge el problema”.


Por qué es necesaria una buena alimentación

Es básica a diferentes niveles, por un lado a nivel medioambiental, si queremos vivir en un medio ambiente sano y socialmente justo, y por otro lado a nivel de salud, si queremos vivir con calidad de vida, con menos achaques, con mas energía… , una buena alimentación es esencial. Pero hay que entender la salud en sentido de placer y no de sacrificio. La buena alimentación debe ser placentera y si no lo es, no es una buena alimentación.

En concreto con niños y adolescentes se tendría que prestar más atención. Sólo hay que salir a la calle y ver a los grupos de adolescentes que suelen estar con paquetes de Cheetos, palmeras, no sueles verles con una manzana en la mano, ni siquiera con un bocata. A nivel social se está yendo a peor en general, en todas las edades, las estadísticas dicen que se comen menos legumbres, menos frutas y verduras, más comida preparada

La tarea de los educadores no es fácil, porque hay que equilibrarse con la familia, la escuela y el tiempo libre. Y la solución pasaría por no vivirlo con dramatismo no como un discurso de miedo ni de terror, sino desde un discurso de alegría porque está bien, porque consiste en disfrutar

Por supuesto que se puede comer una pizza de vez en cuando, no tiene que ser un mensaje restrictivo, toda restricción con la comida es insana. Puede provocar incluso trastornos. De hecho existe un nuevo trastorno que consiste en la obsesión con el comer sano.

En nuestros campamentos movemos durante quince días a grupos grandes de personas y las compras solemos hacerlas en grandes centros.¿Qué alternativas podríamos tener?

Es una cuestión de qué es lo que te gusta, no sólo de tiempo y dinero sino de que si queremos educar a los jóvenes debemos educarnos nosotros en estos cambios. No podemos educar en la noviolencia si tenemos actitudes violentas. Pues con la alimentación es lo mismo. No podemos educar en nada que no vivamos. ¿Qué puede que nos cueste más esfuerzo? En el caso de montar el campamento está claro que si vas con la furgoneta al hipermercado ahí tienes todo y ya está. Y depende de cómo sea, también es más barato. Pero todo depende después de qué es lo que tú quieras vivir, qué vida quieres vivir y fomentar, si quieres un mundo de coches y grandes hipermercados o uno de relaciones humanas, de la gente atendiendo su negocio del que es responsable.

Las alternativas también están en educar, aprender a alimentarse mejor es también entrar en contacto con la vida del campo. Cerca de un campamento hay producciones agrícolas. Igual que preparas las excursiones puedes acercarte a los caseros cercanos y preguntarles si tiene producto para venderte, al final a ti te sale más barato y él puede salir beneficiado.

También puedes ir con los niños y niñas a visitar la producción y ellos pueden aprender mucho, conocer el campo, porque en Europa el 60% de los niños creen que el algodón sale de las ovejas, por eso creo que conocer las cosas de manera cercana puede ser muy educativo e interesante. Son alternativas que requieren trabajo pero dan frutos. Además los educadores somos los primeros que tenemos que aprender estas cosas.

Como alternativas menos utópicas están los mercados, los grandes mercados, a nivel de precio son más baratos. O el comercio tradicional que puede suponer un ahorro de tiempo si estás en el mismo pueblo.

También está el mundo de la producción ecológica que es un siguiente paso. Existen productores y distribuidores de alimentación ecológica que quizás podrían abastecer al campamento. Es un sector menos absorbido por las grandes cadenas que copan el tema de la alimentación. Para productos que vienen de países del Sur, como el cacao de la mañana, mejor recurrir a las redes de Comercio Justo. Quizás cuando trabajamos educación en valores a veces en nuestra práctica diaria nos movemos en el círculo del gran poder. Si queremos un mundo sin pobreza y más ecológico, vamos a vivirlo, no es cambiar el mundo mañana. Es importante asumirlo que hago porque es lo que me gusta, lo que quiero vivir.

¿Qué actitudes saludables podríamos llevar a cabo?

Se trata de mezclar salud y ecología porque no entiendo la salud de otra manera. Descarto algo que es sano para la persona pero no para el medio y viceversa. Comer tocino todos los días por muy ecológico que sea no es sano.

Una idea básica es meter en los menús más verdura, fruta, legumbre, cereales, frutos secos,… y menos productos animales. Los productos animales llevan un proceso de producción industrial infernal. Además tienen un coste económico y ambiental mucho más alto.

Eso está relacionado directamente con los problemas ambientales y sociales. Con el hambre en el mundo porque hay países que dedican sus campos exclusivamente a producir soja para nuestro ganado, tienen problemas de desnutrición y están exportando toneladas de grano.

Como resumen algo saludable sería tomar más vegetal, producto local, de temporada, primario (no elaborado) y en la medida de lo posible agricultura ecológica. No usar bolsas y bolsas cuando hagamos la compra sino reutilizar cajas cuando compramos en grandes cantidades por ejemplo. Lo importante es que los niños lo vivan y educarnos y educar para que lo interioricemos todos.

Lo importante es intentar introducir cambios poco a poco, no vamos a hacer de repente todo un cambio total en el campamento pero sí ir poquito a poco estableciendo cosas nuevas para mejorar nuestros hábitos. Es un proceso de años pero hay que empezar en algún momento. Es importante darle un carácter lúdico y de placer.


Oskar Marcos

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