2.5.07

Con mala saña

Cuentan que hubo un tiempo en el que los jóvenes inconformistas salían a la calle a luchar por la libertad. Por los derechos universales que les eran negados, por las injusticias sociales,…Ahora resulta que también salimos a las calles, de vez en cuando, para las mismas cosas. Vivimos hoy por hoy en una situación de precariedad laboral, de viviendas imposibles, de incomprensión generalizada y, sobre todo, hemos adquirido cierta costumbre a ser ninguneados en la mayoría de los debates que se dan en parlamentos varios.

No quiero ser exagerado, no dudo de que los partidos políticos nos tengan en cuenta en cierta manera, pero el caso es que me da la sensación de que las palabras que se dirigen a nosotros
tienen un alto porcentaje de tufillo electoralista.

Pero parece que son otras las cosas que nos llevan hoy a protestar con la vena hinchada. Lo que hoy me lleva a escribir son ciertas imágenes que he visto en la televisión donde el barrio de Malasaña en Madrid parecía un escenario de guerra o algo similar. No tengo la menor intención de hacer de esta entrada un alegato contra el “botellón” o lo que viene siendo “privar en la calle”. De hecho es algo que no veo negativo en sí mismo y que, en verano más asiduamente, practico. Tampoco vengo a hablar de las bondades que puede tener esta actividad.

De lo que sí quiero a hablar es de las formas en las que ciertos jóvenes se han dedicado a protestar porque no les dejan beber en lugares públicos. A mí eso de quemar contenedores, arrojar piedras o romper cristales por este hecho me parece cuando menos desmesurado. No lo comprendo, no me entra en la cabeza. Entiendo el enfado generalizado al no poder privar de manera tranquila en la calle pero no estoy de acuerdo en que esto deba estar permitido bajo cualquier circunstancia. En el mundo somos muchas personas y en los barrios también.

Y, vistas las imágenes, está bastante claro que son muchos los que han pagado por culpa del vandalismo de algunos jóvenes y la desmesurada actuación de algunos agentes de policía. Porque una cosa es hacer que se cumpla la ley y otra bien distinta apalear a las personas. Porque una cosa es defender una idea y otra bien distinta tomar las calles violentamente.

Yo me imagino a la señora que quiere entrar a su portal ya de noche para descansar de un largo día y se encuentra con la escena que se ve en la foto. Como joven que soy no es eso por lo que estoy dispuesto a luchar de esa manera.

9 comentarios:

Noe dijo...

Las cosas no son tan bonitas como parecen, las cosas no eran solo por hacer botellón.
Malasaña lleva sin sus fiestas años, desde que se aprobó la ley antibotellón. El ayuntamiento ha decidido que ese barrio no tiene derecho a tener fiestas. Por una parte, fueron las asociaciones de comerciantes y vecinos las que promovieron dicha ley, y vale que cada cosa tiene su parte buena y su parte mala, pero dejar sin fiestas a un barrio porque sí me parece bastante insultante.
Según me han informado gente que ha sufrido la violencia policial de estas dos últimas noches en Malasaña, la primera noche no empezó todo por un “Váyase usted a hacer botellón a otra parte”. (Botellón en el Dosde se podía hacer hasta hace unos meses tranquilamente en la plaza hasta más o menos las 12 o la 1; y a mí me han echado la policía con el Selur incluso a las 3). Unos jóvenes comenzaron a entonar cánticos insultantes hacia miembros de la familia real. Ante eso los agentes les indicaron que esas cosas no se podían cantar (libertad de expresión?), a lo que se les respondió con una bandera republicana que “invitaron” a retirar. Tras esto, los ánimos se calentaron.
Hace una semana me pegaron los antidisturbios, a mí y a mi novio, por mantener una conversación en la calle y tener la “mala” suerte de que un antidisturbio chuloputas nos escuchara, tras insultarnos varias veces y observar que nos introducíamos en una calle poco frecuentada, nos cazaron. He de decir que la actitud de dicho policía, como el de los agentes de la Nacional y de la Municipal fue completamente despectiva hacia nosotros, y bastante desagradable.
Últimamente, no se que les pasa a las fuerzas de seguridad del Estado, que están a la que saltan, como perros rabiosos sedientos de camorra.
Y fue lo que sucedió, le tocaron las pelotas a los que están dispuestos a liarla pase lo que pase y sea el motivo que sea, los mismos que hacen que se produzcan cargas policiales en manifestaciones de estudiantes, los mismos que te miran mal por beber donde ellos beben porque no sigues su estética o no eres tan chungo como ellos.
Pero lo que pasó después fue desmensurado. El despliegue policial fue descompensado para lo que estaba pasando, y lo del día siguiente no se quedó corto. (Si tienes oportunidad léete el reportaje en El País de hoy).
Con esto no defiendo a los cuatro cafres de siempre, que revientan lunas de coches y escaparates o arrancan señales y prenden fuego a contenedores; pero tampoco es para decir que se lió por el botellón, ya que no fue una razón exclusiva.
Creo que, desafortunadamente, esto se va a repetir en los próximos días de fiesta. Más policía, más gente con ganas de revancha.
De todos modos, todas las imágenes que han salido en los medios de comunicación están bastante mal elegidas. Y por cierto, no eran solo “guarros” y “punkis” los que liaron el percal, ya viste como estaba Malasaña cuando viniste y desde entonces las cosas han cambiado y para peor…Que luego los del palestino somos los malos y los de la camiseta de lunares los cívicos que no se meten nunca con nadie.

Oskar dijo...

Muchas gracias Noe por informarnos a todos desde más cerquita de la noticia. Esta bien esto de tener corresponsales repartidos por ahí...

El caso es que yo ya denunciaba la actuación policial en el post. Y también denuncio que no se deje hacer las fiestas que todo barrio merece. Me parece aberrante y además siempre se buscan excusas poco convincentes para que las autoridades hagan lo que les da la gana. Pero quiero seguir diciendo que no es razón para la que se ha debido liar porque luego lo que pasa es que gente que no ha hecho nada, como tu novio y tú, sois agredidos por culpa de la bruteza de los polis y de la poca cabeza de algunos niñatos.

Por cierto, encantado de que estes de vuelta de tu viaje por Holanda, espero que haya estado muy bien, aunque tu con cualquier cosa montas un fiestón... Un beso grande.

Noe dijo...

Qué quieres que te diga, sabiendo como soy y después de lo que me ha pasado, quien sabe si yo no la hubiera liado.

Son unos tocapelotas de cojones y ya no hablo solo de brutalidad policial, sino de racismo, homofobia y demás sustantivos que impliquen discriminación contra aquello que no es como ellos creen que debe de ser (te invito a pasarte por los foros de los policías nacionales/municipales, y en especial, de los antidisturbios).

No es nada nuevo que paren a un colega por llevar pintas y le hagan sacar todo lo que lleva en los bolsillos, cuando 5 min. antes y delante de la policía dos pijos se han pasado costo sin problemas. A ellos no les dicen nada. Ya sabes, los del palestino son los malos.

Y ya se que suena a leyenda urbana y a rabieta de quinceañero radikal, pero aunque suelo ser consecuente con lo que hago y nunca he tenido problemas buscándolos yo, lo que últimamente me ha pasado a mí y a mi novio por una parte, y lo que le ha pasado a amigos míos estas dos noches me está calentando mucho la sangre.

A mí no me dan miedo ni sus porras ni sus multas. A mí me da miedo la impunidad con la que actúan porque son la ley.

Quien hizo la ley hizo la trampa, ya lo se, pero a algunos deberían hacerles profundos estudios psicológicos para darles un uniforme.

El problema es que esto no tiene solución porque las nuevas generaciones son unos perros que solo ladran cuando les muerden o por intereses banales como hacer botellón...Al final llego a tu misma conclusión con la rabia de no saber quien me da más asco, si los se frenan con la barricada o los que la montan.

Anónimo dijo...

la culpa de lo que pasa en malasaña la tienen unicamente los inadaptados sociales cuyo único divertimento es molestar y putear a la gente. Que no os engañen estos supuestos luchadores por la libertad, suprimir el botellón fue un acierto, hemos pasado de bronca segura de jueves a domingo a hechos aislados una vez al año.

Como colofón, noe, no tienes ni puta idea

NaiD dijo...

Y por qué se supone que tu tienes más idea que ella??

Anónimo dijo...

tengo más idea porque si yo veo a unos punkisalternativosquemolanmazo quemando coches, y veo a la policia deteniéndoles, no se me ocurre ponerme de parte de los punkis y decir que los polis se pasan. a lo mejor es que en el pais vascos es tradicion liarla en la calle y es una especie de derecho inanielable, aquí en la puta meseta españolaza, quemar coches en nombre de la libertad no se lleva.

Y otra cosita, vivo allí

Oskar dijo...

Ella también vive allí. Ella también cuenta su experiencia allí. Ella no se ha puesto de parte de los punkis que queman todo sino que ha contado la actitud de ambas partes.

Me hace gracia lo del "vivo allí" porque nunca te ha parecido un argumento válido cuando estás hablando de la realidad de aquí.

Anónimo dijo...

oskar es listo y pilla la ironia del vivo allí.

la actitud de ambas partes, ah claro que la lia porque la poli tiene mala actitud, y le pegan a ella y a su novio que pasaban por allí tranquilamente paseando al perro.

no me cuentes historias, no me cuentes historias

Noe dijo...

No me cuentes a mí que vives aquí, porque sabes qué? Llevo yo más tiempo viviendo aquí que tú.

Es más, llevo desde los 12 años saliendo por ese barrio, es decir, hace 7...

Y no me pongo de lado de nadie, simplemente de la gente que ha sufrido la violencia policial sin ton ni son, entre ellos mi novio y yo, que por cierto, yo estaba fuera del país esas noches y mi novio trabajando y nos pegaron UNA SEMANA ANTES, y de mis amigos que por salir de un bar en el momento inadecuado les molieron a palos.

A lo mejor es lo más normal estar esperando al metro en Tribunal a las 6 de la mañana y que dos furgones de la policía paren y carguen contra ti.

A lo mejor lo más normal es salir de marcha y nada más salir del metro que dos policías me registren a mí, otros dos a mi novio y así con todos mis amigos. Que me vuelquen una petaca y que me hagan justificar por qué llevo dos litronas en el bolso. A lo mejor es que portar alcohol está prohibido.

A lo mejor es que me he perdido algo y lo normal en esta meseta españolaza es estar sometido a una represión policial en cierto barrio que pinta mucho decir que está limpio de botellón y de gente guarra y chunga...Mientras que en los barrios de la periferia (barrios obreros, ya sabéis) se puede beber en la calle y hacer lo que te salga de la punta del nabo siempre y cuando no molestes...

A lo mejor pueden ser muchas cosas, pero yo se lo que he vivido y lo que han vivido mis amigos.

Así que haz el favor de no contarme historias tú...porque el campo y la ciudad no son lo mismo, y a mí no me van a tratar como un puto borrego más.