23.3.07

Congresito de la Lengua

Hace no demasiado tiempo os conté el compromiso que la ciudad de Medellín había tomado con la Educación a raíz de haber escuchado a su alcalde hablar en la radio.

Hoy me he topado con otra iniciativa de la misma ciudad bien bonita. En el Congresito de la Lengua Española Medellín 2007 los niños y niñas de la ciudad han jugado con las palabras. Os pego aquí lo que se escribe en la página del municipio tras recoger los resultados de este Congreso un tanto diferente al espectáculo que, por ejemplo en Madrid, ofrecen algunos.

Concluyó el Congresito de la Lengua Española Medellín 2007. Los niños y las niñas expresaron su 'flapigozo' en el ágape de las palabras que vive Medellín

22/03/2007

Llevando las palabras elegidas al horno, niños y niñas pusieron su sello en la explosión cultural generada por Medellín, una ciudad para leer.
'Queremos pedirle a las palabras que no sean usadas para herir y matar, para obligar, prohibir y regañar. Que se cambien por palabras mágicas para imaginar un mundo habitado por la alegría', afirmaron los niños y las niñas del Congresito de la Lengua Española, Medellín 2007, en el Manifiesto entregado la tarde del jueves 22 de marzo, cuando socializaron las diez palabras inventadas, las diez palabras rescatadas y las diez palabras preferidas, las que se comprometieron a incorporar a su lenguaje cotidiano, después de pasar cinco días 'Unidos por un sueño mágico de palabras locas'.

- Flapigozo: expresión de felicidad, explosión de gozo
- Murmulencio: murmullo que se oye en el silencio
- Tristesinra: tristeza que se siente como un huequito en la barriga y que no tiene una razón definida
- Pionilla: peinilla que se usa para sacar piojos
- Lunor: luz de la luna
- Hormonado: muchacho que come mucho
- Fruspiro: suspiro ahogado y repetido que se produce al bañarse con agua helada
- Pinochada: mentira que va creciendo cada vez más)
- Japisteza: cuando se siente tristeza y alegría a la vez
- Lumpereza: pereza que da los lunes de ir al colegio o a trabajar

Estas son las diez palabras aportadas por los niños y las niñas, quienes ser reunieron cinco días a escribir y pensar en palabras en La Montaña Mágica, en el corregimiento de Santa Elena.

Así mismo, niños y niñas buscaron en el baúl de los recuerdos y pidieron desempolvar las palabras:

- Ágape: fiesta que estrecha lazos de hermandad
- Cántaro: vasija para recoger agua
- Chéchere: algo viejo y deteriorado
- Embeleco: un capricho chiquito.
Así llama mi mamá a los novios de mi hermana)
- Embrollo: dificultad sin resolver
- Menjurje: ungüento o revoltijo
- Modorra: pereza
- Pipiolo: persona joven
- Pañolón: Pañuelo grande que se ponen las señoras para ir a la misa
- Güete:contento con algo

Esto se hizo en una reunión en la que además declararon que no les gusta 'que maten a los padres de los niños y a los animales; no ver a los papás; no escuchar cantar a los delfines y a las ballenas del mar; que los papás nos castiguen y nos peguen; no poder hablar con Dios; que no nos dejen comer mucho chocolate; perder amigos porque se tienen que ir a vivir a otros lados; que nos molesten; que nos digan mentiras y que tengamos que trabajar mucho'.

Convencidos de que las palabras deben usarse 'para llegar a acuerdos, para conciliar y para resolver problemas, no para dividir', explicaron además que les gusta: 'poder ver a nuestras familias, nuestros amigos y amigas; reconstruir la capa de ozono y salvar a la naturaleza; estar en una montaña que tenga un agujero de leche; que nos escuchen y nos presten atención; que nunca se acabe la sonrisa y que la alegría salga al exterior; que los padres cambien maltratos por risas a carcajadas; que todos los seres humanos sean más tiernos; que no corten los siete cueros para que no se acaben y que nunca se acabe el aguapanela y haya un mundial de peleas de gallos'.

Por último, y con la certeza de que las palabras son 'el medio para estudiar, llegar al conocimiento, aprender cosas nuevas cada día y disfrutar de cuentos poesías y canciones', declararon 'Chocolate, Música, Crispeta, Carcajada, Soñar, Fútbol, Mágico, Amigo, Montaña y Mamá' como sus palabras favoritas, las mismas que pretenden encontrar en su vida diaria y en esos cuentos que quieren disfrutar en Medellín, una ciudad para leer.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

he leido gilipolleces, pero esta es bien grande, no me extraña que los niños de ahora salgan imbéciles perdidos

Laura dijo...

Claro, como los niños quieren cuidar el lenguaje son imbeciles, y tú, que seguramente, solo sabes leer y escribir de manera sms, eres mas listo que nadie.
No puedo creer que haya burros como tú por el mundo, al que le parece una gilipollez esta iniciativa por la cultura y la palabra.
Pipiolo me das una modorra de narices, y ademas no dices mas que pinochadas.

Anónimo dijo...

un niño que utiliza la palabra flapigozo, está atontado

Oskar dijo...

Comprendo que dado tu caracter es harto complicado que hayas jugado en tu triste vida a algo alguna vez. Jugar va más allá de meter una pelota en un agujero.

Dudo mucho que estos niños, por jugar con las palabras, con las letras, por dedicar un rato divertido a algo así, vayan a salir imbéciles.

Una persona que no sabe lo que significa ser niño está algo más que atontado y poco menos que muerto en vida.

Noe dijo...

Como me dejen a mí jugar con las palabras, nos íbamos a echar unas risas. Y ya si nos dejan a mi hermana y a mí, prometemos muertes por insuficiencia cardiorespiratoria provocada por una risa aguda xD.

Ya nos escucharás hablar, ya ^^.

P.D: La verdad es que flapigozo suena ñoño que te cagas xD.

Yolan dijo...

Que majos...Me encanta las palabras que se han inventado los niños!!!Sobre todo lunor y lumpereza, que ya era hora de que existiese una palabra para definir la pereza de los lunes :)
Si me dejasen a mi inventarme palabras...Que peligro,a que si?

Musu handi bat!!

Anónimo dijo...

yo es que con su edad ya estaba trabajando, y de pequeño jugaba a estar 9 horas cogiendo cebollas

.NaiD. dijo...

Pobre... que nunca has jugado... Yo hoy en dia tambien trabajo 9 horas aunque no sea recogiendo cebollas y todavía tengo tiempo de jugar un poco, que el dia tiene 24 horas, te recomiendo que lo pruebes, seguro que te enriquece mucho. A mi me parece perfecto que jueguen con las palabras en realidad prefiero que jueguen con letras antes de que jueguen con la play.

Oskar dijo...

Y reconocerás que con esa edad pasar nueve horas cogiendo cebollas es bastante menos educativo. Bastante menos acorde al desarrollo normal de un niño y por consiguiente más perjudicial que dedicar el juego a la cultura.

Sólo faltaba que pusieras el trabajo durante 9 horas como ejemplo de lo que debe hacer un niño de esa edad.