5.3.07

Arenales rojos

La arena de Afganistán no parece llenar el hueco de los relojes. No parece servir para hacer correr el tiempo, no gira el mundo en aquel lugar olvidado. Mientras la zona cero de Nueva York se repone del triste atentado y empieza a erigir edificios y vida en el lugar de tanta muerte, en Oriente un país sigue destruyéndose día tras día. Siempre el mismo hoy; no parece que llegue mañana.

Los encargados de liberar de grilletes anacrónicos y ordenar el desorden fatal, aprietan botones de muerte desde los aviones que hacen volar los sueños de miles de personas mientras sobrevuelan las pesadillas heredadas de generación en generación. No ha debido temblar el pulso de quien ha regado con sangre los yermos campos donde ya nada crece. Nueve han sido esta vez los árboles talados. Dieciocho manos menos para trabajar una ilusa esperanza entre polvo y metralla. Miran arriba y abajo, miran lo único que tienen que tampoco les pertenece. De allá llega su desdicha. Los azules cielos. La roja tierra. Las blancas nubes. Acaso ya no es negra la muerte. O quizás haya lugares donde la muerte, de tanto pasear, se haya teñido de todos los colores.

No soy capaz de creer a quien nos vende mundos nuevos de esta manera. No necesito sentarme entre quienes ponen sobre la mesa los pies y sobre los pueblos el puño. Los hechos sonlos peores enemigos de las mentiras, y una triste verdad acompaña al aroma de Oriente.

Algunos se empeñan en matar a Binta a la vez que entierran las grandes ideas.

3 comentarios:

Un amigo dijo...

La verdad es que me apetecía volver a leerte como escritor y no sólo como articulista. Es sorprendente y reconfortante pensar que todavía hay quien a pesar de vivir hoy y aquí, es capaz de navegar contracorriente. Y no sólo en lo que a ideas se refiere, sino también cultivando esa parte de nosotr@s que nos despierta los sentimientos, que nos hace sentir viv@s, arte lo llamamos a veces, amor otras... En definitiva algo que nos intentan matar cada día con "Tomates", "Grandes Hermanos" y tecnologías puntas mal utilizadas...

Al leer esto me he removido por dentro, por el tema y por la forma, aunque una cosa no es sin la otra.

Gracias

Manu dijo...

Qué suerte tener admiradores como el amigo del primer comentario Oskar.

Pregunta: ¿Cual es la diferencia entre tener soldados en Afganistán y tenerlos en Irak?

Oskar dijo...

Muchas gracias amigo. Es muy gratificante que a uno le digan algo así.

Pues no sé Manu, lo que se alega es que en Afganistán la ONU da el visto bueno pero, ¿la ONU es alguien hoy en día? ¿qué más da si al final son fuerzas de la OTAN las que actúan?

Las guerras se venden y esta se ha vendido mejor a la opinión pública. A los que esto nos importa bien poco nos da lo mismo que se mate en Irak que en Palestina que en Madrid...