5.2.07

Extraños reflejos

Es curioso como en ciertas ocasiones polos supuestamente opuestos son capaces de parecerse en ciertas cosas. Y digo supuestamente porque yo siempre he pensado que los dos polos a los que me voy a referir tienen muchos puntos en común aunque unos y otros se empeñen en negarlo, por otra parte, de reconocerlo, sus energías se verían seriamente diezmadas.

Quien me conozca sabe con certeza que no entiendo los nacionalismos. Es una opción que respeto pero en más de una ocasión he expresado lo que me parecen y lo lejos que están de mi ideal. Una de las cosas que menos me gusta de esta ideología es algo que en mi tierra lleva sucediendo mucho tiempo. El nacionalismo tiende a apropiarse de la identidad que de una manera u otra posee un territorio. Esta premisa ya es algo que me suena extraño, el binomio tierra- identidad. Yo creo que la identidad es del individuo, pero estoy de acuerdo en que un conjunto de individuos pueden formar una sociedad y que esta sociedad establece una serie de usos y costumbres que devienen en lo que podríamos llamar patrimonio cultural de una región.

Como decía el nacionalismo vasco en general ha venido apropiándose de la cultura vasca. Entiéndase que cuando hablo de nacionalismo no me refiero concretamente a cada uno de los nacionalistas ni mucho menos sino a las líneas generales de los partidos que representan esta opción política. En definitiva el euskera, el folklore, la mitología,... muchos aspectos de la ancestral cultura que riega esta tierra parece una especie de propiedad privada de estos partidos. Como si aquellos que no comulgan con sus ideas no sintieran nada por esta especie de identidad a la que antes me he referido. Y eso, a una persona como yo, que no entiende de patrias, le resulta injusto y doloroso. No es momento de enumerar hechos pero es una realidad palpable que en el discurso nacionalista casi siempre hay un halo de miedo provocado para hacer ver que quien no está de acuerdo con su proyecto político tirará a la hoguera todo aquello que sea algo representativo de la cultura vasca exclusivamente, como si el resto de partidos no incluyan en sus programas, por ejemplo, ideas e iniciativas para la normalización del euskera. También podríamos entrar en el debate de qué es y qué no es cultura vasca pero no es el momento. Un apunte: la lengua castellana también forma parte de esta cultura sin duda alguna.

El otro día hubo una manifestación en Madrid, en principio para plantar cara al terrorismo, no cabe duda que también como desplante hacia el gobierno actual. Esta manifestación terminó con el himno de España a todo trapo. Y esto me resulta llamativo. No viene sino a ratificar mi idea de que desde ciertos sectores de la derecha se hace una política tan nacionalista como la que hacen el PNV o ERC. Otra cosa es que lo que se intente ensalzar sea la patria española. Para mí no hay mayor diferencia que esa. Desde hace ya algún tiempo el Partido Popular basa su proyecto político en el patriotismo español (¿abertzale?), unidad de España (¿territorialidad?) ... Lo de la manifestación del sábado no es sino una prueba más de lo que digo.

Lo que más me indigna de todo es que luego se critique al nacionalismo vasco o catalán por el simple hecho de eso, del patriotismo. Y lo mismo se hace, sin duda, desde la periferia española. Claro, uno está en medio, no quiere ni tirar a un lado ni a otro, uno prefiere mirar al horizonte y pensar que si tiene alguna patria no necesita ninguna frontera. Entonces es cuando unos y otros no tardan en llamarte demagogo o simplemente te miran como a un bicho raro. Pues bien, yo que soy incapaz de ver ningún sentido a estas cosas en pleno siglo XXI me indigno al comprobar que las estrategias al final, vengan de donde vengan y obviando aquellas que suponen pólvora, son muy parecidas.

Me irrita esta necesidad aparente de diferenciar para separar o alienar para unificar. Aún creo en el descubrir para enriquecerse. En abrir más que en cerrar.

3 comentarios:

Axi dijo...

Polos opuesto??? En cuestiones patrioticas son el mismo polo, el negativo, son demasiado cerrados. En mi opinion el "respeto" que demuestra el pp hacia el nacionalismo vasco y los no españolistas de euskadi deja mucho que desear, cuando desde aqui hace ya tiempo que se dejaron las "malas formas".

Oskar dijo...

Bueno, las malas formas aquí no creo que se hayan dejado del todo, lo que pasa es que no todo el nacionalismo es igual aquí, eso está claro. Y en eso si tienes razón, hay nacionalistas vascos que hace tiempo que dejaron de faltar al respeto.

grankabeza dijo...

Desde konpondu, donde he leído con interés varias de tus intervenciones, he llegado a tu blog, y ahora leo este post que me ha parecido magnífico.

Me ha recordado a un texto de Maite Pagazaurtundua que copié en mi blog hace un tiempo, creo que puede interesarte.

Un saludo.