2.11.06

Primeras valoraciones

Cada año los resultados de las elecciones de turno los conocemos antes. Ayer al rededor de las 22:30 de la noche, o incluso antes, sabíamos como iba a quedar el arco parlamentario catalán. Es tiempo para las valoraciones que, como siempre, serán diferentes según quien las emita. Normalmente, a no ser que sea muy exagerado, todos tienen razones suficientes para estar orgullosos y brindar, en este caso con cava, por los resultados obtenidos.

Las cosas han quedado así:





A mí me parece que hay bastantes cosas importantes a analizar. Empezaré por comentar que la victoria de CiU es incontestable. No cabe duda de que han ganado con holgura, el problema es que no les va a resultar nada fácil gobernar porque para esto necesitarán pactos que no serán fáciles de conseguir.

Luego, viendo los resultados del tripartito, podemos decir que el polémico y en varias ocasiones caótico gobierno ha pasado factura. Eso sí, ha pasado factura a los partidos que se han dedicado hacer un espectáculo bastante bochornoso de lo que es gobernar. PSC se ha visto muy perjudicado perdiendo no solo cinco escaños respecto a 2003 sino que además ya no son la fuerza más votada. La gestión de Maragall y todo lo externo a la gestión que siempre rodea a este hombre parece que han hecho mella en los resultados socalistas. ERC acabó la noche bastante mejor de lo que parecía y solo pierde dos escaños con lo que se vuelve a encontrar en una situación privilegiada por ser la llave de casi todos los gobiernos posibles. Creo que con todo lo que ha hecho ERC para perder votos deben estar más que contentos.

Pero hay una honrosa excepción en los resultados de este tripartito, IC-V suma tres escaños más que en 2003, lo que supone un espaldarazo a una política catalanista no nacionalista y de izquierdas. El partido de Joan Saura ha rentabilizado el no haber entrado en el circo político dirigido por Maragall, el haberse mantenido un tanto al margen y haber dado una verdadera sensación de partido de gobierno. Para los que vivimos en Euskadi IC-V es una formación muy cercana a lo que es Ezker Batua aquí. La verdad es que esta subida no es solo un respaldo al propio partido sino a la opción de gobierno que ha defendido durante las elecciones: reeditar el tripartito. Lo de IC-V deberá analizarse con más calma viendo que sucede según vaya trascurriendo todo pero para mí es muy esperanzados que suban escaños apelando simplemente a la izquierda, sin entrar en el, a mi parecer, poco interesante debate del nacionalismo.

Podemos decir también que, sin duda, el PP no ha perdido tanto. Es real que debe resultarles preocupante el no ser una fuerza muy decisiva en Cataluña pero, aún así, el perder un escaño lo considerarán un mal menor. El problema es que son incapaces de gobernar. Nadie quiere gobernar con ellos. Por otra parte el resultado de CiU viene precedido a la firma ante notario de esta formación para no pactar con el PP, y CiU ha salido fortalecido de las elecciones. Es algo que el Partido Popular deberá reflexionar. Están aislados pero, ¿les han aislado o se han aislado ellos solitos también?

Para terminar el repaso partido por partido creo que lo más significativo de estas elecciones es la fuerte irrupción de Ciutadans con tres escaños en su primera participación. Un partido de marcado carácter no nacionalista y de ideología socialdemócrata podríamos decir. Es valorable de donde han salido estos tres escaños pero es probable que gente descontenta con la tendencia pseudo nacionalista del PSC en muchas ocasiones haya preferido esta nueva opción.

Ahora tenemos tres fórmulas posibles de gobierno: CiU + PSC, PSC + ERC + IC-V o CiU + ERC. De las tres yo me quedo con la segunda, si bien es cierto que no me gusta el papel que va a terminar jugando ERC. Finalmente tiene fuerza suficiente para poner su nivel de exigencias muy elevado y volver a crear un gobierno con un carácter nacionalista demasiado elevado para ser gobernado por un partido que no lo es. Muchos de los males que le sobrevinieron al tripartito fueron en mi opinión producidos por la intransigencia de los de Carod Rovira y su poca inteligencia como partido de gobierno. Cuando un partido gobierna en coalición debe saber estar en ciertas circunstancias y, en mi opinión, ERC no ha sabido. Además de esto me parece una formación que a veces carece de cultura democrática. Este partido suele salir en defensa de sus juventudes pase lo que pase a pesar de la radicalidad de estas y la violencia que han empleado durante la campaña. Por lo pronto ERC ha dicho que ellos pactarán con quien no se deje guiar por lo que digan en Madrid (hay que ser rancio y paleto para seguir hablando así de los partidos nacionales). ¿A quién me recuerda ERC? Está bastante claro. Por eso digo que aún siendo la segunda opción la que más me gusta no es la que, si pudiera elegir cualquiera, elegiría yo.

Por otro lado debo decir que intentaré hacer bastante seguimiento a una más que interesante nueva formación que se ha visto más fortalecida de lo esperado: Ciutadans. Es un partido interesante que espero se aleje de la mera criminalización del nacionalismo en su discurso político. Tienen mucho que aportar en mi opinión y, a pesar del alejamiento que he dicho que deseo, me parece interesante la manera en la quieren enfocar su participación política, en palabras de sus dirigentes: "Los derechos son para las personas y no para los territorios". Y en esto estoy muy de acuerdo. Además apelan a la solidaridad real entre los pueblos. Lo curioso es que no existe ningún reflejo de este partido en Euskadi. No se en qué sentido acabarán derivando sus acciones, pero espero que vayan más hacia lo social que hacia el antinacionalismo, aunque creo que ciertas situaciones que se dan en Cataluña necesitan de gente que las denuncie, como ejemplo la precariedad del Castellano allí. Al igual que aquí en Euskal Herria protestamos, por ejemplo, porque no puedes realizar la totalidad de tus estudios en Euskera, allí sucede lo mismo con el Castellano, y a mí me parece igual de grave.

La legislatura que comienza será la encargada de llevar a la práctica el polémico Estatut y desde luego, la manera de llevarlo a cabo no será la misma dependiendo de quien gobierne.

Pase lo que pase espero que el gobierno que se forme ponga el acento en lo social, al fin y al cabo creo que esto preocupa más a cualquier persona antes que el hecho de llamarse nación, realidad nacional o universo nacional.

Os invito también a leer el interesante análisis de Pablo Aretxabala en su blog y también el más que probable análisis que hará Manu.


Technorati Tags: , , , , , , , , , ,

17 comentarios:

.NaiD. dijo...

A ver bonito que te vemos el plumero ;-) JIJIJI Te habras quedado tranquilo despues de todo lo que has ecrito no?

Yo lo que queria a comentar es que los catalanes me dan mucha envidia.

Y me quedo con universo nacional ;-)

PD: Cambia las canciones que me hacen muy bien de banda sonora y asi voy renovando Jejeje!

navarro dijo...

vamos a ver, todo sigue igual, más nacionalismo, menos libertad, los nacionalistas de erc, ciu, psc, icv prefieren una cataluña catalana que una cataluña prospera y libre. con respecto a erc, psc y icv, y su discurso de cataluña social, es filfa, la cataluña social significa gastar más en propaganda nacionalista, en subvencionar todo lo nacionalista, en campañas contra la gente que habla castellano, en campañas contra los escritores catalanes en castellano.

sobre el pp, se han aislado, pues sí, pero me alegro de que no hayan seguido del todo la deriva fascistoide de la generalidad. que cualquiera de estos días van a multar a los niños en las escuelas por hablar en castellano.

han aislado al pp, también, ahí está el pacto de tinell, las agresiones, en fin, que te voy a contar que no sepas...

Oskar dijo...

No creo que PSC e ICV sean partidos nacionalistas. Aunque es verdad que Maragall lo ha parecido en muchas ocasiones. Estoy de acuerdo en que estos dos partidos cedieron demasiado a ERC en su día. Ese es el problema del tripartito, caer en las exigencias de ERC.

Son muy interesantes los apuntes que haces sobre la política lingüística en Cataluña y el apartheid al "castellano". Es una situación bastante real que debería frenarse.

Ojalá en Euskadi, algún día, solo por el bien de la democracia, puedan existir tantas posibilidades de gobierno.

navarro dijo...

bueno, el psc, sí es un partido nacionalista, siempre lo ha sido, e ICV, también, eres nacionalista si apoyas medidas nacionalistas como llevan tantos años haciendo tanto psc como izquierda unida. si me apuras en ICV son mucho más radicales en le nacionalismo y mucho menos respetuosos con los demás. lo que pasa es que para diferenciarse del nazismo de ERC,(comparten bases) le han dado un barniz de ecologismo. en fin.

para mí ciudadanos es una esperanza, pero nos quedan otros 4 años de políticas nacionalsocialistas y a tragar cuatribarras, gritos de fachas, agresiones, quemas de sedes, y pintadas. de hecho los nazis del PUC(partido único de cataluña) ya les están dando cera a ciutadans, con que si son esbirros de aznar, veremos cuando tengan la osadía de hablar en castellano en el parlamento la que se va a liar, al último que se le ocurrió del pp hacer eso, casi lo fostian los del psc

Oskar dijo...

¿Cuál sería vuestra la opción de gobierno en Cataluña que más os gustaría vistos los resultados?

.NaiD. dijo...

Ya sabes Oskar que yo ni idea de esto. No se ni cuanto tienen que sumar. Pero bueno... ERC+CIU+IC-V???

jijiji Igual es una burrada imposible pero bueno asi ya teneis para discutir, yo me desvinculo!

navarro dijo...

cualquiera que no me persiga por no ser nacionalista y por hablar castellano, que a la vista de los resultados es ninguna.

la putada de tener apellidos vasco-castellanos

Manu dijo...

Lo primero gracias Oskar por invitar a los que leen tu blog a leer mis opiniones, aunque no se si realmente merecen tanto la pena.
Ya he publicado un post en el que vengo a concluir mi desencanto por la falta de frescor en los resultados electorales.
Tengo la sensación de que nada cambia excesivamente ni a mejor ni a peor.
Encontrar un gobern que me guste es harto improbable, pero desde luego más vale lo malo conocido...
Si CIU no es capaz de pactar con nadie desde luego no es la mejor candidata, desconfío de alguien que no tiene "amigos" en los que apoyarse.
Del tripartito, como federalista espero la mayor dosis de autogestión, que no creo vaya a haber en un tripartito liderado por el PSC de Montilla bajo la tutela del PSOE.
Además nunca me ha gustado ERC, como tu bien dices, deja cierto tufillo que me recuerda a alguien, y a menudo muestra una falta de tolerancia que me rechina en un partido que se hace llamar de izquierdas.
Ciutadans me parece a mi que es de los de espera y verás..., de todas formas el aumento del abanico, una mayor pluralidad siempre es positiva.
Mi ideal de gobierno suele pasar por la coalición de varias fuerzas de izquierdas (no demasiadas), que no estén polarizadas por nacionalismos, y eso no se encuentra por ninguna parte.

Oskar dijo...

Pues nada. Ya esta hecho y habrá tripartito. Carod será de nuevo Vicepresidente o como se llame en cataluña.

Ahora mi preocupación está en qué papel va a jugar ERC en este nuevo gobierno. La verdad es que me cuesta fiarme de ese partido pero ya veremos.

¿Cómo lo veis?

navarro dijo...

pues que es una verguenza tener de vicepresidente de mi region al hijo de puta que pactó con ETA que matara en el resto de españa menos en cataluña

Oskar dijo...

Es una manera de decirlo, otra es que llegó a un acuerdo para que no se matase en Cataluña. Creo que no pactaron que sí lo hicieran en España. Vamos que no me imagino yo a Cardo diciendo: "Matad en España por favor pero no en nuestros queridos Paisos Catalans". Mas bien sería: "No mateis en Cataluña".

Esta aclaración no quiere decir que Carod no fuera un ruín al llegar a ese pacto, que lo fue, pero las cosas se ven muy distintas según se expresen.

navarro dijo...

es lo mismo, no matéis en cataluña, que el resto de españa me la suda, total, son españoles como mis padres

axi dijo...

Hombre Oskar, a mi lo de ruín, no se yo si todos los catalanes estarán de acuerdo con eso, por ejemplo, que yo sepa, ETA nunca ha dicho que vaya a dejar de matar en Euskadi y sinceramente me alegro de que, en teoría, no vuelvan a atentar en Cataluña.

Con respecto a Carod, no es una persona que me inspire mucha confianza debido a sus ademanes estilo Batasuna y sus habituales meadas fuera del tiesto, que a mi entender, perjudican bastante a la imagen de Cataluña, muy importante en los tiempos que corren, ya que también afecta a sus compañeros de gobierno, concretamente al PSC, el cual, a su vez, determinará en parte la imagen que se tenga en la globalidad del estado sobre el PSOE, condicionando, cero yo, el concepto que se tenga de los nuevos estatutos de autonomia promovidos por este partido.

Con esto, lo que quiero decir, es que este hombre es el mejor aliado que tiene el PP en Cataluña y en toda españa, ya que menoscaba la imagen y la credibilidad de sus socios, haciendole el juego al PP, y dandole de que hablar sobre unos de los pilares de su política, que es la demonización de los nacionalismos.

navarro dijo...

hola, los nacionalistas se demonizan solos, con sus razas, sus rh, sus hechos diferenciales, sus nosotros contra ellos, su sangre sudor y huevos y su carnets de buen inmigrante.

y es que lo diga el PP o su porquero, el nacionalismo apesta

Oskar dijo...

Yo también me alegro de que no maten en Cataluña pero me parece ruín negociar una tregua en tu región y dejar de lado al resto de millones de personas que siguen sufriendo a ETA. Eso no es solidaridad en mi opinión.

Oskar dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Oskar dijo...

Os invito a leer este interesante artículo sobre la posibilidad de que algún día Ciutadans recalara en Euskal Herria, no me posiciono de acuerdo ni en desacuerdo total con lo que dice pero es una interesante reflexión:

'Ciutadans de Euskal Herria', o así

Decía, escribía, hace unos días Imanol Zubero sobre Cataluña y afirmaba la modernidad de esa sociedad. Más del 40% de sus ciudadanos se había abstenido en las últimas elecciones autonómicas. Imanol sostenía que esos abstencionistas eran conscientes de que la ley y la acción de su gobierno, de cualquier gobierno, no llega a lo profundo y fundamental de sus vidas: a sus relaciones sociales, sus amores, su sexualidad, su trabajo, su derechos sociales A cambio, no lo decía, la nuestra sería aún una sociedad arcaica, comprometida aparentemente con la política por lo que todos advertimos que significa el que se imponga un proyecto absoluto, el que sea. En Euskadi se vota con fruición, pero se vota no 'a favor de' sino 'en contra de', en evitación de que gane el contrario que, de verdad, me va a complicar lo más íntimo de mi vida. Es la diferencia entre una sociedad crispada y tensa, y otra no deseable, pero al menos soportable y vivible.

Una parte de los ciudadanos catalanes que no tienen por obsesivamente nacional a su sociedad se han manifestado a favor de una candidatura sorpresiva. Yo me alegro mucho. Se llama Ciutadans-Partit de la Ciudadania, y la encabezan por detrás importantes intelectuales. Su fundamento es un antinacionalismo ciudadano, republicano, de izquierdas, frente a un discurso hegemónico y negador, el catalanismo. Nosotros los vascos, que durante toda nuestra historia no hemos tenido un vasquismo donde caernos muertos, un vasquismo como punto intermedio de nacionalistas y no nacionalistas, como espacio incómodo de diferentes y contradictorios sentidos nacionalitarios, pensábamos, digo, que eso del vasquismo es algo que nos falta y que nos habría arreglado la vida. Algunos catalanes, los de Ciutadans, piensan que todo lo contrario: que el discurso hegemónico que ha supuesto el catalanismo ha obviado y reducido a la nada las diferencias de otro sesgo, sociales y de clase, culturales, y que, al contrario, ha establecido un predominio sobre una base nacionalista, sostenida como llave de entrada incluso por quienes políticamente ni lo son, ni la necesitan.

Ciutadans ha triunfado y ha sacado tres diputados y noventa mil votos, y con ello se ha extendido la especie de que va a llegar la ola hasta aquí, hasta la mismísima Euskal Herria. Y yo digo que no, que no hay condiciones. Aunque Cataluña pareció por un tiempo el país del 'seny' y de la política cuerda, los últimos avatares les han vuelto locos y del 'seny' han pasado a la 'identitat' de una manera que no reconoce ni la propia historia reciente de su país. Ni su tradición republicana, ni la federal, ni la libertaria tienen esos componentes tan retrógrados y endogámicos. Un buen catalán, tradicional, a duras penas puede reconocerse en la presente milonga. Milonga que abrazan a un tiempo todos los partidos políticos, reviviendo lo que Arcadi Espada, un hombre principal de Ciutadans', llamó «el espíritu del suc», aquel discurso nacionalista catalán que la izquierda tuvo que hacer suyo en la Transición, como si con ello precisara de una legitimidad que no tenía.

¿Es ése nuestro caso? ¿Puede prosperar aquí Ciutadans? Lo barruntan algunos, pero no. Lo barruntan viejos profesionales de la política, ahora desprovistos de aparato político e incapaces de generar el suyo o una entidad ciudadana sustitutiva. Pero no hay sitio. No lo hay por diversas razones. Muchas. Una, el Partido Popular vasco representa el extremo antinacionalista vasco, sin tantas dudas como a la derecha más atizada le genera el poco discutible Piqué. Dos, el socialismo vasco, tan plural y extenso en su representatividad social como el PSC, está claro que sigue siendo poco o nada nacionalista, y que su apuesta presente por un proceso de fin del terrorismo no ofrece lugar a dudas. Y, si las ofrece, ahí está inequívoco el PP de Oreja y San Gil.

Tres, ya ha habido experiencias ciudadanas en el ámbito político y no se han echado a la arena electoral. Aldaketa-Cambio por Euskadi ha sido la más consistente, y, precisamente, sobre una base de sustitución democrática del gobierno nacionalista, no ha operado en torno al PP sino al PSE-EE, y en ningún caso se planteó jugar a una opción electoral propia. Cuatro, el interlocutor de Ciutadans en Euskadi no ha sido precisamente Aldaketa -no sé a quién se debe esa circunstancia- sino los desplazados del PSE-EE, gentes como Redondo y Rosa Díez, o incluso Gorriarán, gentes de ¿Basta Ya! Craso error para unos y otros, Aldaketa y Ciutadans, pero que conduce a esta opción electoral a un callejón sin salida en nuestro caso y territorio. Quinto, el PP es claro y preciso en Euskadi, y el PSE-EE no lo es menos, incluso en coyunturas tan difíciles y complejas como la presente. Otra cosa se dirá desde una perspectiva contaminada y echada al monte, pero ni uno ni otro coquetean con el nacionalismo. Sexto, la clase política vasca, con sus defectos, no ha hecho causa común de un proceso supraestructural y exclusivo como lo ha hecho la catalana con el Estatut -aunque algo hubo aquí en parte con el dichoso plan de Ibarretxe-, ni se ha situado en los límites de lo permitible políticamente, amparando situaciones de posible corrupción y de lógica sólo partitocrática. Cierto que los políticos vascos dan vueltas a una noria tan infumable como aquélla, pero todavía lo que ello supone y significa es suficiente para que el personal no se desenganche y no establezca una distancia insalvable entre los ciudadanos y los políticos. Se podría seguir con otros números y circunstancias, pero lo dejamos ahí.

Ciutadans de Euskal Herria', o así, sólo podría funcionar y prosperar si del proceso de fin del terrorismo de ETA sale un escenario sin respeto para las víctimas, ambiguo e impreciso para con la realidad política e institucional, con semántica múltiple respecto al punto final de toda esta barbarie. Incluso en esa posibilidad sería difícil, porque el Partido Popular, en Euskadi y en España, está jugando a convertir en Apocalipsis cualquier salida a la presente situación. El PP es el que rentabilizará en ese sentido cualquier salida al proceso, buena o mala. Pero, en paralelo, la mayoría de la base social socialista, y otras de otros partidos y la ciudadanía vasca en general ven con esperanza lo que se está haciendo y lo que puede salir de ahí.

Sólo si una parte significativa de la base social socialista y ciudadana interpreta que en el momento final se ha quedado sin argumentos y representación política leal y fiable, sólo entonces podría prosperar un 'Ciutadans de Euskal Herria, o así', si acaso el PP no se los queda por completo. Y ese juego especulativo, que no va más allá, es pecata minuta respecto de lo que supone la hipótesis. El PSE-EE no podría suicidarse en una solución a un conflicto histórico que le distanciase y apartase de lo fundamental de su base social clásica. En ese punto, la responsabilidad de los dirigentes socialistas vascos es extraordinaria, de orden histórico: cómo ser imaginativos en las soluciones, sin por ello dar la espalda a los ciudadanos que se expresan políticamente en ellos. Sería, de salir mal, un error inmenso, político, pero sobre todo histórico y ciudadano. Esperemos que no pase y que Ciutadans se quede para resolver, sólo y afortunadamente, los problemas de representación de los ciudadanos de Cataluña. Con eso será suficiente.