8.9.06

Números/Personas

Cincuenta y seis. Cuatrocientas cincuenta y seis.

Mujeres asesinadas. Denuncias en la Diputación Foral de Bizkaia.

Me ha venido a la cabeza este tema tras haber leído alguna noticia y haber visto como titula mi amigo Manu su ultimo artículo en Gizartea Iraultzatzen: Involución. Él habla a raíz del mismo tema del que hablo yo en el anterior artículo (7 tiros). Pero está claro que podemos extrapolarlo a miles de cuestiones dado lo que sucede día a día en esta sociedad. La noticia que me ha impactado es la de que, tras la última mujer asesinada a manos de su marido, sumamos 56 muertes de violencia doméstica en lo que va de año. A esto añado el dato de que durante 2006 ya ha habido 256 denuncias por este mismo tema en la Diputación vizcaína. Datos.

De alguna manera se supone que vivimos en sociedades que avanzan en todos los sentidos. Y supuestamente el ser humano avanza con ellas. Pero al parecer no debe ser así. Debe ser que a medida que pasan los años nosotros vamos reculando. ¿Y a qué se debe? Eso es lo que no tengo muy claro. No se muy bien cual es la razón de que hoy por hoy, siglo XXI, haya personas que se crean con derecho suficiente como para poder decidir que la vida de su pareja debe tocar a su fin. Está claro que detrás de esto se oculta una educación pobre en la igualdad, ya sea de sexos, de raza o de lo que sea. Aún así no podemos escudarnos en eso puesto que no todos los asesinos son hombres de 60 años educados en otra época. No todos son personas sin educación formal en colegios. No todos. ¿Entonces qué pasa?

Y al final todo son números para dejar de ser personas. Como si además de perder la vida tuvieran que perder la condición de ser o haber sido. Al mismo tiempo que el puñal se les clava en el cuerpo o que la bala se sumerge en ellas parece que todo lo que han sido es un código, un número, y en vez de haber formado parte de un mundo, de una sociedad, ahora solo forman parte de una estadística. Todo se convierte en cantidades, en donde, como y cuando. ¿Y el por qué? Del porqué no se habla como en tantos otros temas, o por lo menos no de la misma manera. La noticia donde he leído las muertes que llevamos en este 2006 está plagada de números y vacía de humanidad. Y no les culpo a los que lo han redactado. Somos todos los que de una u otra manera nos acostumbramos inconscientemente a los hechos que se repiten asiduamente si no nos tocan justamente a nosotros. Nadie se acostumbraría nunca a que cada día matasen a su madre pero tristemente está claro que no pasa lo mismo cuando las madres son desconocidas. Y no es extraño que sintamos las cosas de manera distinta pero lo que no es normal es que no sintamos. Está bien, nos preocupa a algunos, pero tampoco creo que seamos capaces de ver la realidad en sí. Yo puedo escribir estas líneas pero ¿hasta qué punto soy capaz de elevarme unos metros y ver desde arriba lo que está pasando y la realidad que eso significa? Pasa con muchas cosas que nos rodean y es igual de lamentable.

¿Es esta la única manera de ser seres humanos? ¿No nos queda más remedio? ¿No hay solución posible? Yo supongo que debe haberla pero...


5 comentarios:

Manu dijo...

Hombre, para saber si vamos para atrás habría que ver si realmente el número de mujeres asesinadas aumenta, y en el caso de aumentar por qué es así. Me explico.
Yo no creo que hace cincuenta años hubiera menos malos tratos que ahora, igual incluso al contrario.
Es probable que ahora esos malos tratos deriven en finales más trágicos en más casos que antes.
Pero es que también es probable que más mujeres estén dejando atrás a sus maridos tras sufrir malos tratos en vez de sufrir en silencio.
Es posible que la mujer cada vez vea más posibilidades de huir de ese infierno y arriesgue más.
Es posible que últimamente salgan muchos casos de mujeres que no lo consiguieron, pero yo quiero pensar que cada vez son más las que se lanzan a intentarlo y cada vez más las que lo consiguen.
Dicen que el momento de mayor riesgo es en el que la mujer abandona a su pareja, y si antes se sufría en la intimidad y no se daba ese momento de abandono no se corría ese alto riesgo.
La sociedad avanza, cada vez somos más intolerantes con los maltratos y la desigualdad, las mujeres cada vez luchan más, y por la barbarie de algunos a menudo se pierde la vida en esa lucha.
Espero con ansia el día en que no exista esa lucha, y obviamente mientras tanto hagamos lo que esté en nuestra mano para que ellas ganen.
(Carguémonos de energía positiva)

Oskar dijo...

No te preocupes. Los comentarios eliminados son porque ha escrito lo mismo. Que nadie piense que censuro eh...

Me encanta cuando me contagias tu positivismo. Lo has conseguido con tu respuesta. Me pido un Manu para mis momentos de desesperanza jeje.

Oskar dijo...

De todas maneras, aun siendo mas intolerantes con estas cosas...yo sí veo que existe una especie de asunción de los hechos. Es decir, puede que luchemos, pero también creo que las vidas de estas mujeres se diluyen en datos con demasiada facilidad.

Manu dijo...

Ahí te doy la razón, el tratamiento de las noticias de este tipo se ha hecho algo demasiado común y demasiado mecanizado, y la respuesta emocional a estas situaciones generalmente si no nos toca de cerca se ha mecanizado igualmente.
A veces parece que luchamos más contra unas estadísticas desfavorables que a favor de la vida y los derechos humanos, y eso es porque además de ideológicamente buscar una sociedad más libre, plural e igualitaria, luchamos contra una deshumanzación de la misma.
Los sentimientos no pueden crecer a partir de algo tan plano como unos gráficos o unos números.
No se ve bien si no es con el corazón.

Pablo Aretxabala dijo...

El otro día oía a un psicologo decir que los asesinos de sus mujeres que a continuación se suicidan lo hacen para no soportar el rechazo social a su crimen.

Espero que no muera ni una sóla mujer más, pero si esto no sucede, que la sociedad genere tal rechazo hacia estos comportamientos que no quede un asesino con ganas de vivir tras cometer su crimen.