28.6.06

Xenofobia

Se supone que todos somos iguales. Que todos tenemos los mismos derechos y deberes. Que ante la justicia no hay nadie con privilegios. Se suponen muchas cosas que luego no son ciertas. Debemos, así mismo, suponer que los partidos políticos y sus miembros deben hacer valer la confianza que los ciudadanos depositan en ellos y velar porque estas igualdades sean reales. Bien, quizás esto depende de las ideologías pero me voy a ir a la izquierda. Se supone que la izquierda, o por lo menos la izquierda en la que yo creo, se basa en valores de igualdad y libertad.

No se si sabéis que para mi el hecho de que existan partidos nacionalistas y de izquierdas me parece una incongruencia desde la base internacionalista del socialismo. Esto es discutible sin duda, cada cual puede opinar como quiera y quizás razonar objetivamente lo contrario. Pero hoy os traigo un ejemplo muy claro de que en este país existe la xenofobia y discriminación por parte de la izquierda, y nacionalista. Lo he encontrado en un foro y creo que nos puede llevar a la relfexión. Vais a ver y escuchar como un representante político de un partido de izquierdas desarrolla en pocas palabras un discurso fascista y xenófobo. Él es catalán y de ERC pero yo que vivo en Euskadi he oido cosas así, aunque quizás con formas más ambiguas y que suenan mejor, en boca de partidos como EA y Batasuna, que también debemos suponer de izquierdas.

Está en catalán y aunque se entiende más o menos bien os dejo la traducción también. El video en cuestión es
este.

Traducción: De los dos candidatos que sabemos que se presentan, uno que ha dicho que no, Montilla, yo no veo muy claro cómo un señor quiere defender a Cataluña cuando se llama José Montilla, no Josep. Hay mucha gente que tiene como nombre de pila uno catalán, y en cambio éste es curioso que sin embargo no lo tenga. Le voy a decir más, si tenemos que tenerle de presidente da igual que haya nacido aquí que allá, eso es indiferente, pero sí que se integre un poquito en lo que es la lengua catalana. Eso es muy importante. Y segundo, si hubiera una votación yo creo que el señor Maragall tendría más votaciones, más votos que el señor Montilla.

Y se a ciencia cierta que esto es un pequeño ejemplo. El nuevo Estatuto de Autonomía Catalán tiene detalles que no hacen sino favorecer este tipo de discriminaciones. Y en Cataluña, como detalle, se multan los comercios que no rotulan en catalán su establecimiento...

4 comentarios:

Pablo dijo...

Menudos dos temas más complicados y más difíciles de racionalizar.

Yo creo que para ser presidente de la generalitat no hay que ser catalán ni dejar de serlo, lo que hay que ser es el que más votos ha obtenido, y me parece absolutamente legítimo que alguien te vote o te deje de votar porque crea que siendo del país o no vas a defender mejor o peor o igual sus intereses. Me parece un criterio igual de legítimo que el que vota por simpatía o porque le parece majo u honesto el candidato.

En cuanto a lo del idioma, yo creo que para ser presidente de un país, lo lógico es que conozcas su idioma o sus idiomas, porque de otro modo no te vas a poder identificar plenamente con la gente.

Por cierto, que en otro blog (http://www.escolar.net), leía este interesante post que viene muy a cuento del tuyo:

¿Puede un catalán presidir Andalucía?

José Bejarano

Que un catalán fuera candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía provocaría, de entrada, división de opiniones y reacciones encontradas. A raíz de la probable candidatura del andaluz José Montilla a la presidencia de la Generalitat, Canal Sur Radio lanzó ayer ese debate a las ondas. Hubo respuestas extremas, como la de Daico, desde Cádiz, que huiría de Andalucía si un catalán llegara a presidir la Junta "porque nos obligaría a hablar catalán". En el otro extremo, Manolo pidió un catalán para paliar la falta de aprecio de lo propio que tienen los andaluces. Otro redujo la política al juego del monopoly, no importa de dónde se es, sino cómo se juega. Roberto, de Sevilla, aseguró que presentar un catalán en Andalucía sería perder las elecciones.

Sin embargo, la mayoría de los oyentes que llamaron al programa dirigido por Jesús Vigorra se inclinaron por la moderación y la lógica: lo que importa es la honradez y que el candidato esté asentado en la tierra de adopción. Uno de los que llamaron fue un amigo de la infancia de Montilla, José Saldaña, vecino de la huerta que los padres del primer secretario del PSC alquilaron en Puente Genil antes de emigrar a Catalunya. Saldaña definió a Montilla como buen estudiante y excelente trabajador del campo, como el primero cuando había que coger aceituna. A Antonio, también de Córdoba, le parecería magnífico que un catalán fuese presidente de la Junta porque lo único importante es la valía de las personas, no su origen. Eduardo, de Sevilla, matizó que lo único exigible sería que el candidato fuese, como ocurre con Montilla, recriado en Andalucía, que compartiera los intereses de los andaluces. Para Eduardo, lo rechazable es lo ocurrido en Marbella, donde gente de fuera acudió para hacer su agosto y salir huyendo. "Para esos, 100 kilos de gazpacho gastroenterítico", señaló. En estos debates salen otros casos similares, como la alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, natural de Santander, que fue candidata a la Junta por el PP sin que nadie se rasgara las vestiduras. El actual presidente, Manuel Chaves, nació en Ceuta. Manuel, retornado a Sevilla después de 18 años en Catalunya, recordó que en aquella época iba a los mítines con las banderas catalana y andaluza cosidas. Emilio llamó desde Córdoba para decir que Montilla no va a tener ningún problema por ser andaluz, como ningún catalán lo tendría en Andalucía. "Lo que pedimos es honradez y de eso, en todas partes".

Oskar dijo...

Muy interesante lo que has contado del blog y estoy de acuerdo en tu introducción. Yo también creo que si uno va a ser el máximo responsable político de un lugar debe conocer las lenguas oficiales del mismo. Por ejemplo me resultaría muy difícil entender un presindenta de la Xunta de Galicia que no hablase gallego.

Pero el problema son los extremos que es hacia donde mucha gente tira. Es decir, ¿realmente importa que se llame Jose en vez de Josep? Por otra parte donde haya nacido o dejado de nacer no creo que sea importante, lo importante en sí es que ese lugar donde se presenta sea su lugar, se sienta identificado con ese sitio, haya vivido ahí y pueda conocer la realidad donde va a trabajar. De hecho la sociedad catalana debe mucho al pueblo andaluz.

El problema es cuando llegamos a extremos de insolidaridad y de discriminación. No se como se gestionará el apartado del nuevo Estatut que obliga a conocer el catalán, pero resulta que en un estado donde se supone que en todo el territorio todos son iguales, un murciano que quiera emigrar a Cataluña por motivos de trabajo, por ejemplo, ¿qué hace? No se, yo entiendo que el situar a la misma altura las dos lenguas es positivo siempre y cuando no se caiga en lo que antes he comentado.

Pablo dijo...

Hombre, yo creo que si un murciano quiere ir a vivir y a trabajar en Cataluña debe adaptarse a lo que allí se va a encontrar, y entre otras cosas, deberá poder comunicarse con los catalanes en catalán, exactamente igual que si el mismo murciano se va a Francia deberá saber francés. A mi no me parece ninguna barbaridad teniendo en cuenta además que las posibilidades para aprender el catalán son muchas, y que se trata de un idioma implantado casi en la totalidad de la población

Oskar dijo...

El problema es que la relación entre Francia Murcia es interestatal, y entre Cataluña y Murcia es interregional digamos. Dos comunidades que pertenecen a un mismo Estado no es lo mismo que dos Estados diferenciados.

A mí me parece bien que se tenga que adaptar pero una cosa es adaptarse y otra cosa es imposibilitar ese traslado. Pensemos, por ejemplo, que tiene un hijo de 17 años que quiere estudiar una carrera al año siguiente. ¿Ese chaval como hace para estudiar una carrera en un idioma que desconoce totalmente?. Y estamos hablando de que no sale de su país, no lo olvidemos, que ahí esta la cuestión. Si la Constitución dice que todos los españoles pueden moverse libremente por todo el territorio y que no pueden sufrir discriminación bajo ninguna causa...
No hablo de puestos de trabajo en la Administración, que eso es otra cosa...
Me parece muy bien que se estudie el catalán y que se deba conocer, pero se necesita tiempo, y si empezamos por decir que a priori, el que no lo sepa infringe la ley...Es un tema complejo