Hace ya algún tiempo que sabía por alguna fuente, más que fiable, que alguna gente estaba forjando las bases para que la corriente que era de la cuerda de Matute, dentro de Ezker Batua, formase un nuevo partido político.
Yo, desde hace tiempo, he sido muy crítico con lo que Madrazo estaba haciendo tanto en el Gobierno Vasco como en EB. De hecho pasé de ser votante de la coalición de izquierdas a tener muy claro que no les votaría el 1 de marzo. Creo que el espacio que este partido quería ocupar es un espacio necesario en nuestro país y de ahí mi simpatía. Entiendo que esa vocación de enlace entre los dos polos políticos existentes en el parlamento es lo que hizo que muchas personas como yo confiasen en ellos. El problema vino cuando, lejos de ser ese enlace, el partido se convirtió en poco más que una comparsa del PNV, bastante alejado de la izquierda que se pretendía impulsar desde los liderados por el ex-coordinador general de Ezker Batua.
Por eso mi deseo era que el órdago lanzado por Matute en aquella asamblea saliera bien. Siempre he pensado que este hombre era un político excelente que debía haber tomado las riendas del partido mucho antes. No fue así como todos sabemos.
Ahora, por fin, se monta el nuevo partido, la alternativa, la “Alternatiba”. Pero, como podéis leer en el título de esta entrada, sintiéndolo mucho, tampoco sé si es la mía. Y si digo esto es porque no sé si responde a las necesidades que tengo, a lo que, en mi opinión, necesita esta sociedad, la vasca y cualquiera. Simplemente: se han definido como soberanistas. Lo respeto, y Matute no deja de ser ese excelente político que yo seguía con atención. Pero estoy harto de estos debates de territorios que tanto daño hacen, han hecho, y harán en este mundo. Yo creo en las personas. Las personas en su conjunto y también en su individualidad, pero los conflictos por pedazos de tierra no existen en el mundo que yo quiero. No sé si se definen como independentistas o no pero el hecho de que la soberanía sea un eje definitorio de su ideología me genera muchas dudas. La soberanía popular es algo que respaldo, entiendo, comparto. Pero la soberanía para poner fronteras no. La quiero para otras cosas que son más importantes. Las fronteras dividen y yo quiero una sociedad unida.
Sé bien que la autodeterminación no ha ido implícito en los mensajes de Ezker Batua ni del propio Matute en concreto pero siempre ha sido este hecho el que menos me ha gustado de sus propuestas. No porque esté en contra sino por darle tanto bombo, tanta importancia. De hecho, dependiendo de la formulación de tal autodeterminación sería el primero en defenderla. Pero el pueblo vasco no necesita mayorías que dividan, necesita consensos que unan. Espacios de convivencia comunes en los que podamos compartir diferentes maneras de pensar.
Sé que habrá gente dentro de Alternatiba que me genera confianza y eso me gusta. Aunque cuando he leído la noticia la primera vez he sido mucho más pesimista ahora prefiero darles un margen. Quiero pensar que puede ser finalmente lo que necesitamos pero no lo tengo claro. Eso sí, les deseo mucha suerte y mucha capacidad de análisis para que sepan encontrar eso que falta en Euskadi y que tanto necesitamos.